Ceuta siempre ha sido Hispania desde el Imperio Romano. Plaza fuerte del Reino Visigodo, en la que su gobernador el Conde Don Julián traicionó a los suyos permitiendo establecerse en ella las primeras avanzadillas musulmanas que fueron claves para su conquista en el año 711 y posterior paso del Estrecho a la Península y destrucción total e invasión del Reino Visigodo de Hispania, en pocos años y su avance hacia el interior de Europa detenido en Potiers por los francos “in extremis”, siendo definitivamente expulsados de Hispania tras siglos de Reconquista.
Hoy Ceuta tras más de 13 siglos, parece revivir algo de ese pasado. No sólo temer la pérdida de Ceuta, la expansión ambiciosa del enemigo Marruecos con la pérdida de nuestra soberanía nacional sino también un peligro en todos los ámbitos para Europa. Esta vez, mediante una inmigración ilegal masiva e incontrolada que como una invasión producirá no solo una sustitución de población indígena europea sino todo a lo que Identidad Europea y sus valores se refiera.
Por Hispania pasaron romanos y otros pueblos germánicos como suevos o visigodos, e incluso posteriormente francos o vikingos que acabaron integrándose con lo Hispano. No hubo sentimiento de resistencia y mucho menos afán de reconquista o expulsión por parte de los hispanos. Porque todos eran Europa. Pueblos con sus diferencias, pero les unía una identidad indoeuropea y unos valores que estaban por encima de estas.
Con la llegada de la última versión monoteísta y más “perfecta”, como es el Islam. No se produce una adaptación, se produce un colapso total de mentalidad y vida. Rápidamente surgió una resistencia que triunfara definitivamente después de 8 siglos, a la que se llamó Reconquista.
Los Odinistas estamos con la defensa de las identidades culturales colectivas, basadas en el respeto a las diferencias y pluralidad de las civilizaciones. Con la llegada del monoteísmo se ha querido implantar un universalismo igualitario para disolver los lazos comunitarios y negar la diversidad de los pueblos. Basado en una manipulación ideológica religiosa, política y cultural; cuyo fin es la destrucción de nuestra Identidad y de todas.
Ahora la inmigración masiva e incontrolada es la puesta en práctica de las ideologías “progresistas” derivadas del monoteísmo. Cada pueblo europeo debe preservar su propia cultura y raíces frente a su multiculturalismo, que evidentemente es la disolución de las culturas en un individualismo sin patria, comunidad o familia. Siendo así más fáciles de manejar como meros objetos solitarios de producción para sus mercados.
Por ello la Comunidad Odinista de España defenderá a Europa en la legitima ciudad española de Ceuta. No queremos más asaltos de inmigración ilegal en esa frontera, ni el expansionismo de un país ajeno a nosotros e inventado hace menos de un siglo, como es Marruecos.
C.O.E.

