Disir

Las Disir es un conjunto de divinidades femeninas que está entroncado con las antiguas “Matronae”, si bien el singular es “Dis” se emplea mas comúnmente en su forma plural.

El significado de esta palabra es básicamente: “mujer”. Las primeras referencias que tenemos del término nos la facilita Tácito, informándonos de un nombre de lugar: Idiavisio, y las sajonas “idisi”. Las referencias toponímicas escandinavas nos indican que fueron lugares de culto. El Disablót que nos habla las Sagas, “es el sacrificio en honor a las Disir” mientras que los antiguos anglosajones celebraban la fiesta de módraniht, “Noche de las Madres”. El espíritu de este culto reside en la capacidad de la naturaleza para su renovación y regeneración para que la comunidad tuviera acceso a los recursos de fertilidad y riqueza necesarias para poder subsistir. Esa tarea era encomendada a unos seres protectores de naturaleza neta y exclusivamente femenina.

Estos rituales y sacrificios pertenecían totalmente al ámbito domestico y familiar, teniendo lugar en las granjas o asentamientos individuales, asimismo a las Disir se les realizaba sacrificios en determinados rito de paso, como el nacimiento de un niño, como atestigua su pervivencia en el folklore.

En Escandinavia el culto a estas Diosas se realizaba en los mismos sitios que se hacía a Freya, en el sur de Suecia y sureste de Noruega. Los nombres de estas deidades también cambiaban con los distintos pueblos que la practicaban, méder (madres) en frisón y antiguo inglés, idisi entre los germanos del continente. El culto estaba estrictamente limitado al ámbito familiar, más aún estas divinidades están asociadas a familias o clanes concretos, a los que protegían, y puesto que los clanes estaban ligados a determinados territorios, se encontraban las land-dísir, las “Disir del País” o Landvaettir, “espíritus del país”. Para los islandeses su isla era una unidad geográfica, pero también étnica, casi familiar, así que tenían sus landdísir, y sus leyes estipulaban que antes de ser visto por tierra, todo barco debía desmontar el mascarón de proa para no asustar a los espíritus benéficos.

El origen de las Disir es muy antiguo, remontándose a los primeros tiempos del pueblo indoeuropeo. Este grupo de diosas está formado en ocasiones por mujeres de diferente edad, de modo que observamos el concepto de la mujer anciana, junto a su hija que ya ha parido hijos y al lado de la hija de ésta todavía virgen o novia, es decir las Disir continúan la trinidad femenina. Este concepto nos lleva a la asociación de tres arquetipos femeninos asociados a las tres edades de la mujer, tres formas de vestir y distintos papeles en la procreación y estatus social de la mujer, diferentes lugares en el proceso de crianza y educación de los hijos, en el cuidado de los adultos y por supuesto en el de los muertos. Tienen su correspondencia en las dhisanas, las diosas familiares locales hindúes así con el grupo de culto-aunque masculinizado- de Manes, Lares y Penates romano que siempre se mencionan como colectividad.

En definitiva, las Disir representan un culto a un grupo de deidades femeninas, cuyo origen está en la Matres y Matronae, y que está en lo mas profundo del sustrato religioso germánico y que se estructuraba localmente, que incluía la imagen de lo que se ha denominado “la virgen triple”: La anciana, la mujer casada en edad fértil y la joven soltera o bien la abuela, la madre y la nieta. Esta diosa está mucho más próxima que los grandes dioses masculinos a las preocupaciones, necesidades y miedos cotidianos de mujeres, niños y ancianos, y es la base del culto Vánico, la lucha por la supervivencia, la fertilidad, el lujo y la riqueza.