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	<title>Yule archivos - Comunidad Odinista de España-Ásatrú</title>
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		<title>Celebración de Yule en el templo de Gaut: los orígenes de la Navidad</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Dec 2024 22:03:04 +0000</pubDate>
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<p>La gran festividad archiconocida en el mundo occidental, esa tradición que tenemos tan arraigada y que celebramos cada año con la llegada del invierno con gran ilusión, tanto por los mayores como por los más pequeños, la llamamos Navidad. El término Navidad procede, a su vez, de otro término: Natividad. Es decir, lo que en realidad se celebra con grandes fastos es un nacimiento; muy importante debe de ser ese nacimiento para celebrarlo con tal pompa. Es pues, el día 25 de diciembre, el día elegido para celebrar el nacimiento del niño Jesús en la tradición católica. Durante el transcurso del tiempo que dura esta festividad, se observan varios elementos muy típicos de la misma, como el Árbol de Navidad decorado, el anciano con barba blanca que viene del norte en un carro tirado por renos, al que llaman Papa Noel o Santa Claus, los regalos a los niños, las copiosas comidas y cenas en familias al calor del hogar, iluminación en las casas y en las calles, etcétera. Sin embargo, si nos remontáramos a épocas anteriores al “Año Cero” observaríamos con cierta sorpresa que tanto en regiones del sur de Europa como en regiones del centro y el norte, eran llevadas a cabo ciertas festividades, coincidientes tanto en fechas como en muchos otros aspectos, con la Navidad actual.</p>



<p><strong><em>El solsticio de invierno</em></strong></p>



<p>El hombre, desde sus inicios, siempre se ha sentido intrigado por todo lo que ocurre a su alrededor: el día, la noche, los cambios de estación, la posición y los movimientos del sol, de la luna y de las estrellas, pues de ellos dependía en gran medida su subsistencia, ha tomado consciencia del carácter cíclico del tiempo y ha reconocido la importancia de los grandes eventos astrológicos, como son los equinoccios y sobretodo los solsticios.</p>



<p>El día 20 de diciembre ocurre uno de estos eventos astrológicos: el día en el que hay menos horas de luz y más oscuridad: la noche más larga del año. A partir del día 21 de diciembre (al día siguiente) los días, poco a poco, comienzan a hacerse más largos: el sol renace, tal evento, era pues, celebrado con gran alegría y entusiasmo, pues era visto como una promesa de que el frío invierno no duraría para siempre, y acabaría dejando lugar a la primavera y al buen tiempo. Era entonces, una festividad tan evidente, que la nueva religión no pudo obviar, y de esa manera, esta festividad ancestral ha sobrevivido hasta nuestros días bajo el nombre de la navidad, y el renacimiento del sol es ahora el ahora, el nacimiento de del niño-dios. La realidad es apenas ha habído cambios en los usos y las costumbres de esta festividad después de varios milenios: la iluminación navideña que tanto nos gusta y que encontramos en las calles de los pueblos y ciudades no es sino, equivalentes al fuego de Yule en honor al nacimiento del sol.</p>



<p><strong><em>Las Saturnales y Yule</em></strong></p>



<p>Las <em>Saturnales</em> o <em>Saturnalia </em>era una festividad muy importante ya en la antigua Roma. Se celebraba el día de la consagración del templo de Saturno en el foro romano el 17 de diciembre, con sacrificios y banquete público festivo (<em>lectisternium</em>) y al grito multitudinario de “<em>Io Saturnalia”</em>. Esta fiesta era tan apreciada por el pueblo, que de forma no oficial, se festejaba a lo largo de siete días, del 17 al 23 de diciembre. En las fiestas Saturnales se decoraban las casas con plantas y se encendían velas para celebrar la nueva venida de la luz. Los amigos y familiares se hacían regalos (velas o figurillas de barro) como los que se hacen en la fiesta de navidad.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="706" height="518" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2024/12/Imagen2.jpg" alt="" class="wp-image-10057" srcset="https://asatru.es/wp-content/uploads/2024/12/Imagen2.jpg 706w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2024/12/Imagen2-300x220.jpg 300w" sizes="(max-width: 706px) 100vw, 706px" /></figure>



<p>En las tierras centrales y norteñas de Europa, entre los pueblos germánicos, tampoco era obviado este evento astrológico, y es precisamente tras la celebración del mism, cuando daba comienzo una celebración que llamaban <em>Júl </em>o <em>Jöl</em>, la cual, en los tiempos modernos ha quedado como <em>Yule. </em>La época de Yule, tanto para los germanos continentales como para anglosajones y escandinavos, simbolizaba el tiempo de paréntesis entre la muerte y la nueva vida, activado por el renacimiento del sol (Balder, el dios de la luz vuelve del inframundo, renace y trae una nueva esperanza; como una llama minúscula que se prende en Yule, crecerá y crecerá hasta que alumbre el mundo de nuevo en primavera). Grandes banquetes eran llevados a cabo; árboles eran engalanados simbolizando a Yggdrasil, el Árbol de la vida; Thor, el dios del trueno montado en su carro, y Odin a caballo realiza la cacería salvaje con su hueste fantasmal; los espíritus del invierno campando a sus anchas por la fría tierra. Resguardados del gélido invierno y buen recaudo, las gentes se reunían al calor del fuego de sus hogares, contando historias, recordando a los antepasados y viviendo la vida lo mejor posible, pues es esta, un regalo efímero.</p>



<figure class="wp-block-image alignright size-full is-resized"><img decoding="async" width="182" height="119" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2024/12/Imagen3.jpg" alt="" class="wp-image-10058" style="width:280px;height:auto"/></figure>



<p><strong><em>Conclusión</em></strong></p>



<p>Son todas estas tradiciones trasmitidas a través de los tiempos y, aunque ocultas, en parte, están todas ellas recogidas en la festividad actual de la Navidad, incluso son llevadas a cabo y practicadas por todos nosotros de manera inconsciente, sin ni siquiera saber que lo que estamos haciendo al celebrar la Navidad no es, ni más ni menos que mantener las costumbres ancestrales de nuestros antepasados. Por tanto, y como no puede ser de otra manera, la Comunidad Odinista de España-Ásatrú reconectamos con nuestros antepasados y volvemos al origen de la tradición. Este sábado 21 de diciembre del 2024 nos reuniremos una vez más en el templo de Odin, en Navas de Jorquera, para celebrar el renacimiento del sol, que abre las puertas a la época de Yule, tal y como lo hacían nuestros ancestros, en un evento de libre asistencia en el que estáis todos invitados.</p>
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		<title>Yule</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Feb 2020 12:38:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Yule]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><img width="800" height="528" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2020/02/sun-halo-e1486135210510.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" decoding="async" srcset="https://asatru.es/wp-content/uploads/2020/02/sun-halo-e1486135210510.jpg 800w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2020/02/sun-halo-e1486135210510-300x198.jpg 300w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2020/02/sun-halo-e1486135210510-768x507.jpg 768w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2020/02/sun-halo-e1486135210510-600x396.jpg 600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /> Conocemos como Yule o Yuletide las fiestas en celebración del solsticio de invierno que se llevaron a cabo en los pueblos germanos paganos. En nórdico antiguo se conoció como júl o jól y se trataba de un festival precristiano que duraba alrededor de doce días; una fiesta dedicada tanto a la familia, a los parientes &#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Conocemos como Yule o Yuletide las fiestas en celebración del solsticio de invierno que se llevaron a cabo en los pueblos germanos paganos. En nórdico antiguo se conoció como júl o jól y se trataba de un festival precristiano que duraba alrededor de doce días; una fiesta dedicada tanto a la familia, a los parientes y amigos ausentes como a la fertilidad y que comenzaba con el solsticio de invierno, el 21 de diciembre.</p>
<p>Se trata de una celebración que se pierde en los albores del tiempo ya que las referencias históricas más antiguas alrededor de esta palabra las encontramos en los primitivos nombres germanos que designaban los meses; Jéola, que significaba “antes de Yule” y Aeftera Jéola, que significaba “después de Yule”. En nórdico antiguo parece ser que ýlir se habría referido a este periodo de tiempo y que jól habría sido el evento concreto según lo que podemos leer en el Skáldskaparmal. La lengua gótica o el inglés antiguo también comparten estas características.</p>
<p>Yule es la luz y la fertilidad, es el nuevo comienzo de la vida. La importancia de los solsticios en los países septentrionales es indiscutible ya que son países en los que se viven grandes periodos de tiempo bajo el manto de la oscuridad y donde el sol hace fugaces apariciones y especialmente es en ese momento, en esos doce días alrededor del solsticio de invierno, cuando el sol está más escondido, cuando la noche es más profunda y más oscura, antes de que sol comience a dejarse ver un poco más y a hacer los días un poquito más largos.</p>
<p>Parecía que el sol se tomaba un descanso antes de volver a comenzar el ciclo y por ello los días de Yule eran un momento de descanso, una imitación del sol, una vez terminados los trabajos otoñales y antes de comenzar con los del siguiente año. Es por ese motivo que la festividad estaba especialmente dedicada a la fertilidad ya que se pedían buenas cosechas y prosperidad para el año que estaba a punto de comenzar y se bebía “til aar og fred”, para la paz y las buenas cosechas, una máxima en la idiosincrasia germánica.</p>
<p><strong>La celebración</strong></p>
<p>¿En qué consistía esta celebración? Como en casi todas las celebraciones que rodearon la vida – y la muerte – de los germanos, Yule se celebraba con un gran sacrificio o blót que no sabemos exactamente a quién iba dirigido, aunque más que probablemente fuese a los dioses – dísir –  relacionados con la fertilidad, las cosechas y la protección, como Frey y Thor. Posteriormente se celebraba un gran banquete, donde se comían los animales que se habían sacrificado y el juilskinka; el jamón de Navidad.</p>
<p>Los germanos también tenían una característica muy suya para todo tipo de celebraciones, igual que no podía faltar el banquete tampoco podía faltar la cerveza. Éstos fabricaban cervezas especiales para los distintos acontecimientos (un ejemplo de ello son las bodas y su cerveza especial), y en Yule/Jól, se bebía la jólaöl (donde öl es cerveza).</p>
<p>Parece ser que los juegos y la diversión no habrían faltado, así como otra de las máximas de la idiosincrasia germánica; la hospitalidad. Yule era una fiesta familiar donde se reunía la familia y dónde se recordaba a los familiares y a los amigos ausentes. De hecho, ante sus tumbas y en su memoria es donde se ponía la mesa del banquete. Por ello, se hospedaba con la máxima comodidad y cariño a los que venían – siempre con las manos cargadas de regalos, acción que sería compensada con unas manos cargadas de regalos de vuelta, otra característica vikinga, dar y recibir –; se les preparaban baños de vapor para paliar el frío de las travesías en barco, ropas secas con las que vestirse, camas mullidas, fuego y, por supuesto, comida y gran cantidad de bebida.</p>
<p>Era la tradición de encender el leño de Yule, un gran tronco del año anterior, que debía arder toda la noche. Es una versión hogareña de la hoguera de Litha (el solsticio de verano, la hoguera de San Juan). Espantaba a los malos espíritus, alumbraba toda la velada de reunión y las cenizas se esparcían por los campos bajo la creencia de que así se harían fértiles y darían buenas cosechas para el año siguiente. Esta tradición es de absoluta procedencia pagana y se puede encontrar en muchas culturas europeas, no sólo en la nórdica. Hoy en día es un dulce con forma de tronco, muy similar estéticamente a un brazo de gitano de chocolate.</p>
<p><strong>La cabra de Yule</strong>.</p>
<p>Es uno de los símbolos escandinavos de la Navidad por excelencia que hoy en día consiste en decorar las casas con monigotes de cabras hechas de paja trenzada pero que, probablemente, remonte sus orígenes a época pagana, mucho antes incluso de los germanos. El macho cabrío solía ser el animal que llevaba las ofrendas para los sacrificios y que en muchas ocasiones se sustituía por dos hombres ataviados con las pieles del animal y una cornamenta. Parece ser que con el tiempo disfrazarse así se convirtió en una tradición que consistía pasearse por el pueblo para hacer reír y dar sustos a la gente. Sin embargo, en sus orígenes más primitivos esta tradición debió estar ligada al dios Thor, un dios que muchos sólo asocian a la guerra o a las batallas, pero que también era el dios protector de los hombres, con influencia en el clima, las cosechas, la protección o la justicia. Thor viajaba en un carro tirado por dos machos cabríos mágicos llamados Tanngrisnir y Tanngjóstr que tenían la peculiaridad de que Thor podía cocinarlos para alimentarse y luego revivirlos cubriendo los huesos con la piel y utilizando el poder regenerador de su martillo. En el siglo XIX la cabra se convirtió en la portadora de los regalos en Escandinavia – probablemente como reminiscencia de aquella cabra que habría portado las ofrendas – y con el tiempo acabó derivando en las figuras de San Nicolás, Papá Noel o Santa Claus, que en los países nórdicos se llama Jultomten, Julenisse o Joulupukki.</p>
<p>El jamón de Navidad. Era una tradición ancestral de los pueblos nórdico-germánicos, como hemos visto, ofrecer un blót (un sacrificio) a Frey, el dios de la cosecha y la fertilidad, para luego celebrar un gran banquete. Ello ha llegado hasta el día de hoy como el típico jamón de Navidad. Una cosa realmente curiosa es cómo la Iglesia lo adaptó también y lo convirtió en una prueba de auténtica conversión y fe para los judíos; los marranos – los judíoconversos o los criptojudíos, como se llamó a los judíos que se habían convertido pero seguían practicando sus rituales – lo habrían rechazado, en cambio, los conversos o nuevos cristianos lo habrían comido.</p>
<p><strong>Yule Singing o wassailing/wasselling</strong></p>
<p>Consistía en ir de wassail por el pueblo; derivado del anglosajón “waes hael” que significa  “seas sano”. Se recorría el pueblo brindando y cantando con el wassailing bowl, un recipiente de madera con el que se brindaba con las personas, e incluso con los árboles y los elementos de la naturaleza en esa celebración que pedía por la fertilidad y un próspero año nuevo. Con el tiempo se convirtió en la práctica de ir cantando canciones típicas puerta por puerta, los Villancicos, o de ir cantando a las huertas para pedir buenas cosechas.</p>
<p><strong>El árbol de Yule</strong></p>
<p>Se colocaba un árbol perenne en la casa – posiblemente un abeto –, que representaba el Yggdrasil, el árbol de la vida o del universo en la mitología nórdica, que adornaban y decoraban. Más que probablemente de aquí venga la tradición del árbol de Navidad.</p>
<p><strong>Llevar a cabo una vigilia nocturna</strong></p>
<p>junto a los familiares y amigos, en un gran banquete y festín esperando la salida del nuevo sol, dejar una vela encendida junto a la ventana o decorar las viviendas con muérdago, que procede del roble, un árbol muy apreciado – y utilizado – por los nórdicos.</p>
<p><strong>De pagano a cristiano. De Yule a Navidad</strong></p>
<p>Actualmente en muchos países nórdicos Yule se ha asimilado con el periodo de Navidad, países como Noruega, Dinamarca, Suecia, Islandia, Finlandia o algunos de habla inglesa como Escocia tienen poderosas reminiscencias de las tradiciones paganas que otrora se llevaron a cabo en sus territorios. La Navidad nórdica es una amalgama en la que se han ido introduciendo nuevas costumbres y nuevos ritos sin abandonar los antiguos. Se trata de unas fiestas que duran desde el 20-22 de diciembre hasta aproximadamente Año Nuevo e, incluso, Reyes. Sólo en los nombres ya veremos la evidencia:</p>
<p>Jul – Suecia, Dinamarca, Noruega.</p>
<p>Jól – Islandeses.</p>
<p>Joulu – Finlandia.</p>
<p>Jõulud – Estonia</p>
<p>Yule – Escocia.</p>
<p>¿Cómo se ha llegado de una festividad pagana a una de las mayores festividades cristianas como es la Navidad? Los pueblos paganos fueron muchos, no sólo los germanos o los germanos, y antes de la llegada del cristianismo existieron otros grandes pueblos paganos como los celtas, los íberos, los griegos o los romanos.</p>
<p>Cuando el cristianismo comenzó a imponerse y extenderse la Iglesia se dio cuenta rápidamente de una cosa, se pueden cambiar ideas, se pueden imponer ideas, pero no se puede cambiar la tradición y no se puede cambiar el ciclo de la vida de las personas. Estos pueblos paganos no sólo celebraban banquetes y libaciones en honor a sus dioses, sus dioses eran la propia tierra, la propia naturaleza y su adoración estaba ligada a ellos y a sí mismos. Celebraban el inicio de las cosechas y su fin, celebraban los solsticios, los cambios de estación, celebraban la vida y celebraban la muerte. ¿Cómo podía la Iglesia cambiar eso? ¿Cómo podía la Iglesia imponer unas nuevas ideas, cultos y celebraciones que no tenían nada que ver con lo que estos hombres y mujeres conocían y sentían? En un alarde de absoluta agudeza la Iglesia comprendió que no podría cambiar las prácticas paganas; aunque de iure se hubiesen convertido, de facto iban a seguir siendo paganos, por ello optó por adaptar y transformar las celebraciones y festividades paganas en festividades y celebraciones cristianas.</p>
<p>Así, el solsticio de invierno se convirtió en la Navidad, el solsticio de verano se convirtió en San Juan, Samhain (el equinoccio de otoño) se convirtió en Todos los Santos y el equinoccio de primavera en la Pascua, por poner unos cuantos ejemplos.</p>
<p>Uno de estos pueblos paganos era el propio Imperio Romano, donde también se celebraba el solsticio de invierno con un significado muy similar al de los germanos o germanos, “cuando el sol vence a las tinieblas y los días empiezan a alargarse”.  Sin embargo, en el año 313 en emperador Constantino I decretaba la libertad de culto en el Imperio y el cristianismo dejaba de perseguirse a través del Edicto de Milán y en el año 380 el emperador Teodosio I promulgaba el Edicto de Tesalónica, por el cual el catolicismo se convertía en la religión única y oficial del Imperio.</p>
<p>Como era de esperar, el pueblo romano no se cristianizó de golpe y siguió celebrando sus festividades ancestrales, por lo que a la Iglesia no le quedó otro remedio que llevar a cabo esa estrategia de absorción de la que hablábamos, transformando las costumbres paganas dándoles un nuevo sentido cristiano.  Si lo que celebraban los romanos era que el sol que vencía a las tinieblas, la Iglesia le dio un nuevo significado; El nacimiento de Jesucristo era ese sol que vencía a las tinieblas. Y así se adaptaron todas aquellas festividades paganas de muchas sociedades relacionadas con el solsticio de invierno en la Navidad cristiana.</p>
<p>Ya sabemos que la Navidad es una adaptación de las fiestas paganas, pero, ¿por qué el 25 de diciembre exactamente? Algunos autores creen que es mera coincidencia y que ese día no tiene nada que ver con el paganismo, sin embargo esta teoría carece de bastante sentido cuando somos conscientes de que ninguna otra teoría histórica avala el nacimiento de Jesús como real en esa fecha. No hay evidencias históricas que así lo confirmen.</p>
<p>Otros autores creen que se escogió el 25 de diciembre para hacerlo coincidir con esa celebración pagana de los romanos del solsticio de invierno de la que hemos hablado. Éstos tenían una festividad llamada Saturnalia, en honor a Saturno, que comenzaba el 17 de diciembre y duraba siete días. Al final de Saturnalia, el 25 de diciembre, se celebraba el Natalis Invictis Solis o Deus Sol Invictus, el nacimiento del sol invencible dedicado al dios Apolo. Ese mismo 25 de diciembre también se celebraba la fiesta de Brumalia que coincidía con el solsticio y que estaba dedicada al dios Baco, aunque para otros este nombre significa «fiestas de invierno«, del latín bruma  que significa «el día más corto«, e incluso, “invierno”, porque los brumales caían en esta estación. Durante esos días los romanos descansaban, no guerreaban, intercambiaban regalos e incluso los esclavos recibían prebendas como raciones extras de comida o, incluso, la liberación.</p>
<p>La palabra Navidad proviene de la palabra latina nativitas que significa nacimiento y se refiere particularmente al nacimiento de Jesucristo, sin embargo, en ninguna parte de la Biblia se menciona la fecha exacta de su nacimiento. Los romanos, al cristianizarse, adaptaron estas festividades, unas de las más importantes y que no podían quitarle al pueblo, y las convirtieron en el nacimiento de Jesús y en el día de Navidad en ese mismo 25 de Diciembre. En el año 336 aparece por primera vez la palabra Natividad y Navidad en el calendario romano, sin embargo el consenso es poco y otros autores dicen que hay que esperar al 379. Lo que sí está claro, sea como sea, es que a partir de mediados del siglo IV dejó de nacer el Sol y comenzó a nacer Jesús.</p>
<p>Para finalizar, como hemos visto cuando hablábamos de Yule, estas fiestas duraban varios días. Concretamente se cree que en muchos lugares duraron esos doce días de tinieblas que mencionábamos, por lo que no es en absoluto trivial, ni casual, que si a la noche del 24 al 25 de diciembre le sumamos esos doce días encontremos otra fecha muy cristiana y que muchos países celebran, la noche del 5 al 6 de Enero, la Epifanía, los Reyes Magos.</p>
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		<title>Yule no es &#034;Paz y Amor&#034;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Dec 2016 00:59:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Odinismo]]></category>
		<category><![CDATA[Yule]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La Noche de las Madres—Dísablót— y la fiesta de Jule Uno de los problemas con que los odinistas nos encontramos ante Yule es su asimilación con la Navidad cristiana. Aunque la fiesta sea totalmente pagana, el cristianismo al usurparla la dotó de su peculiar concepción judeocristiana. Fundamentalmente por dos motivos: -Primero:  para extirpar en la &#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La Noche de las Madres—<em>Dísablót</em>— y la fiesta de Jule</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Uno de los problemas con que los odinistas nos encontramos ante Yule es su asimilación con la Navidad cristiana. Aunque la fiesta sea totalmente pagana, el cristianismo al usurparla la dotó de su peculiar concepción judeocristiana. Fundamentalmente por dos motivos:</p>
<p style="text-align:justify;">-Primero:  para extirpar en la medida de lo posible su contenido pagano<br />
-Segundo: para dotarla de un contenido propio y así que tuviera un sentido dentro de su cosmovisión general como festividad cristiana.</p>
<p style="text-align:justify;">Como consecuencia de ello, y sobre todo después del concilio vaticano I y II, la navidad se publicita como una festividad que resume todo en contenido de la cristiandad: fraternidad universal y sobre todo mucha paz y amor, haciendo de estos días el sumun de la hipocresía cristiana, donde la masa popular trata de ser “buena y solidaria” estos días, se realizan maratones televisivos para ayuda de necesitados, campañas de beneficencia, etc, etc…Es decir la limosna y la caridad proyectadas a su máximo exponente.</p>
<p style="text-align:justify;">Para el Odinismo esto es inadmisible, porque somos conscientes que debe prevalecer la justicia, y no la caridad, debemos seguir las Nueve Noble Virtudes todo el año, no solamente unos días. Por lo tanto hemos de tener precaución de caer en la sensiblería ñoña de considerar estas fiestas como unos días especiales donde la paz y el amor reinan en el mundo: sabemos que el mundo es injusto por naturaleza, que la desigualdad es algo natural y que la paz se consigue desde la guerra y el combate diario, y el amor no se mendiga sino que se otorga con dedicación y generosidad. Centrémonos en lo que significaba Yule para nuestros antepasados; aunque todos lo sepamos nunca está demás recordarlo, Yule es para los hombres y mujeres orgullosos de ser lo que son, un momento de recordar a nuestras madres ancestrales, a meditar sobre el tiempo cíclico al que estamos sometidos y a cargar baterías para cuando regrese de nuevo el Sol y la vida vuelva a explotar en primavera.</p>
<p style="text-align:justify;">Las tradiciones célticas se confunden con las tradiciones paganas germánicas, donde el año comenzaba el 25 de diciembre con una fiesta que se llamaba la Noche de las Madres. Sin duda, esta fiesta estaba relacionada con diversos aspectos de la gran diosa Madre, en épocas anteriores al patriarcado que se evidencia en el mito de Odín.</p>
<p style="text-align:justify;">La noche de las Madres coincidía con una vieja celebración llamada Yule del viejo inglés <em>Jul</em> o <em>Jol</em> que significa “rueda”, aparentemente por una relación con la esfera solar. Esta fiesta ha sido celebrada desde la antigüedad marcando el solsticio de invierno con numerosas manifestaciones concernientes a la abundancia. En las primeras civilizaciones humanas la importancia de Yule era obvia. Como las noches se ponían más oscuras y largas, y los días más fríos y cortos, era importante que el Sol se sintiera atraído nuevamente por la Tierra. La festividad era importante porque los mantenía en sintonía con el ciclo de las estaciones, y lo festejaban como el inicio de un Año nuevo, reuniéndose con sus amigos y familiares para honrar a los Dioses y las Diosas con alegría y agradecimiento.</p>
<p style="text-align:justify;">La rueda gira, se marca la pausa del período que muere para dar lugar a un nuevo ciclo, y el dios solar Balder renace de la Diosa Frigg. El dios representaba el Sol que vuelve después de la época más oscura del año y renace en la noche más larga para traer otra vez la fertilidad y el calor a la tierra. La festividad de luces de colores en las casas y de los árboles de Navidad es una versión moderna de la costumbre pagana de encender velas y fuegos como actos mágicos para atraer y reavivar de nuevo al Sol menguante. Hoy en día aún sigue siendo una costumbre en Irlanda y Noruega para tener luces encendidas por toda la casa en la noche de Navidad, no sólo para atraer de nuevo el sol, sino también para honrar a la Diosa virgen que le da nacimiento. Yule es el más celebrado de todas las festividades paganas del año porque sus costumbres y tradiciones han profundamente invadido las culturas populares, las corrientes religiosas y la cultura casi todos los pueblos del mundo que, de alguna manera, han festejado el regreso del Sol desde su punto más débil. El antropólogo inglés Wallis Budge afirmaba que Navidad fue celebrada por primera vez como una fiesta religiosa hace 12.000 años.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Yule y la Navidad cristiana</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Anterior al Cristianismo y extranjera a las religiones monoteístas la festividad de Yule es la fiesta mayor de la tradición nórdica. Cuando el solsticio de invierno terminaba y el sol del nuevo día asomaba marcaba el comienzo de un año nuevo y era el tiempo pensar en las nuevas posibilidades para conseguir las cosas que en el año viejo no se habían alcanzado. De Yule nacen nuestras modernas costumbres de navidad, año nuevo y la epifanía de los reyes. Con el advenimiento del cristianismo esta festividad, imposible de erradicar porque estar profundamente anclada en las costumbres populares, fue transformada y adecuada a la nueva creencia. La mayoría de los símbolos asociados a la fiesta moderna de Noel derivan de las celebraciones paganas de Yule: el árbol de Noel, las coronas de muérdago o de acebo, las luces… Pero la celebración de Yule en el solsticio de invierno es anterior a la Navidad Cristiana que se adaptó a las creencias paganas dominantes.</p>
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		<title>Navidades paganas en Lusitania: Los misterios de Mitra y Serapis</title>
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		<pubDate>Thu, 08 Dec 2016 02:16:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Religión]]></category>
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		<category><![CDATA[Mitra Serapis Yule]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>&#160; Que la iglesia cristiana se aprovechó de las creencias romanas para aposentar las suyas es un hecho. Tuvo buenos maestros. Los romanos habían hecho antes lo mismo con creencias más ancestrales aún, perfeccionando la técnica de asimilación y manipulación de mitos ajenos. Y la Navidad o Natividad de Jesús no iba a ser una &#8230;</p>
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<section class="offset1 contenido">
<figure id="attachment_545" aria-describedby="caption-attachment-545" style="width: 219px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/files/2012/12/serie-MERIDA-21.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-545" title="serie MERIDA (21)" src="http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/files/2012/12/serie-MERIDA-21-251x300.jpg" alt="" width="219" height="262" /></a><figcaption id="caption-attachment-545" class="wp-caption-text">Mercurio consagrado a Mitra </figcaption></figure></p>
<p style="text-align:justify;">Que la iglesia cristiana se aprovechó de las creencias romanas para aposentar las suyas es un hecho. Tuvo buenos maestros. Los romanos habían hecho antes lo mismo con creencias más ancestrales aún, perfeccionando la técnica de asimilación y manipulación de mitos ajenos.</p>
<p style="text-align:justify;">Y la Navidad o Natividad de Jesús no iba a ser una excepción. En el calendario romano, el <strong>25 de diciembre</strong> figuraba como <em>Natus Invicti</em> o <em>Solis Invitus</em>, <strong>Nacimiento del Invicto o de Sol Invicto</strong>, culto instaurado desde hace mucho tiempo en <strong>Roma</strong> gracias a la identificación entre <strong><a title="Apolo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Apolo">Apolo</a></strong> y <strong><a title="Helios" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Helios">Helios</a> </strong>y al propagarse la religión mitraica gracias a  las legiones romanas.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Mithra</strong> nace el <strong>25 de Diciembre</strong> y <strong>Lusitania</strong> es uno de los lugares de Iberia  en los que mayor favor gozan los dioses orientales, con un santuario de culto a <strong>Mithra</strong> muy importante en <strong>Mérida</strong>, desde donde sus adeptos lo extienden a toda la región, especialmente a <strong>Ibahernando </strong>y <strong>Villamiel</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Mithra</strong> nace  de una roca, y a su nacimiento acuden los pastores a adorarlo. Lucha con el toro, al que hiere en el cuello y <strong>su sangre se convierte en vino y su carne en trigo, que serán los elementos del sacrificio mithraico, y más tarde también del cristiano</strong>. Los que se inician en sus cultos mistéricos s<strong>on bautizados con sangre de toro</strong>. En una gruta al iniciado se le coloca bajo una tarima encima de la cual se sacrifica un toro, cuya sangre empapa la cabeza y el cuerpo del catecúmeno.</p>
<div id="attachment_539" class="wp-caption alignright" style="text-align:justify;"><a href="http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/files/2012/12/casa-mitreo-fuera.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-539" title="casa mitreo fuera" src="http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/files/2012/12/casa-mitreo-fuera-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a></p>
<p class="wp-caption-text">Casa del Mitreo, Mérida (Foto: A. Briz)</p>
</div>
<p style="text-align:justify;">En 1902, con ocasión de sacar de cimientos un edificio destinado á <strong>Plaza de Toros</strong>, en el <strong>cerro de San Albín </strong>de <strong>Mérida</strong>, que domina al <strong>Guadiana</strong>, aparecieron, al remover la tierra,  algunas estatuas que provenían, a decir de<a title="Cultos emeritenses de serapis y de Mithras" href="http://www.cervantesvirtual.com/obra/cultos-emeritenses-de-serapis-y-de-mithras-0/"> <strong>Jose Ramón Mélida</strong></a>, de un templo ó templos consagrados al  dios greco-egipcio <a title="Serapis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serapis"><strong>Serapis</strong> </a>y del dios persa <strong>Mithras</strong>, á los que se rindió culto en aquel paraje.</p>
<p style="text-align:justify;"> Gracias a las inscripciones de las estatuas aparecidas conocemos incluso el nombre del sacerdote o <strong>Pater</strong>, grado máximo de los siete que comprendía la iniciación en los <strong>Misterios Mitraicos</strong>. Se llamaba <strong>Gayo Accio Hedychro</strong>, y su nombre de origen griego hace pensar en su estirpe oriental. Seguramente fue el principal mantenedor del culto en la ciudad, y á quien parece se debió en gran parte el esplendor del templo, pues su nombre se repite en varias aras y estatuas.</p>
<p style="text-align:justify;"> En las excavaciones del lugar se halló también un resto de cathedra ó sillón monumental, posiblemente donde se sentaba el pontífice Hedychro, y que consiste en dos garras, y un brazo rematado con una cabeza de pantera. Y a  propósito de estatuas, hay que destacar que los santuarios de <strong>Mithras </strong>no solamente contenían la imagen de este dios y las de los genios de su ciclo, sino también las de otros dioses, altares y exvotos. Así, los dioses orientales vivieron en buena compañía con los del panteón oficial romano, por lo que no es de extrañar que algunas de sus imágenes ostenten dedicatorias al Dios Invicto.</p>
<div id="attachment_540" class="wp-caption alignleft" style="text-align:justify;"><a href="http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/files/2012/12/Egipto-2010-493.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-540" title="OLYMPUS DIGITAL CAMERA" src="http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/files/2012/12/Egipto-2010-493-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a></p>
<p class="wp-caption-text">El Serapeum de Alejandría (Egipto)</p>
</div>
<p style="text-align:justify;">Y hablando de <strong>Dioses invictos</strong>, volvamos a <strong>Serapis</strong>, sabemos que este dios greco-egipcio tuvo su centro de culto en <strong>Alejandría (Egipto)</strong>, donde aún se conserva su santuario subterráneo, el famoso <strong>Serapeum</strong>, bajo la <strong>columna de Pompeyo</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Serapis</strong> se nos ofrece como nueva y postrera forma del dios egipcio<strong> Osiris</strong>, de quien acaso procede y con quien fué identificado, habiéndolo sido por los griegos con <strong>Júpiter</strong>, al propio tiempo que con <strong>Helios (el Sol)</strong>, con <strong>Plutón el dios del mundo subterráneo</strong>, y con <strong>Dionisos</strong>; participando así del doble carácter de divinidad solar e infernal, de ahí lo misterioso de su culto. Este  culto, desarrollado y mantenido en Alejandría en la época helenística, continuó en la época romana, y en ella, unido al culto de la diosa egipcia <strong>Isis</strong> (esposa de <strong>Osiris</strong>), se propagó hasta <strong>España, Lusitania</strong> y <strong>Mérida</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">El culto a <strong>Serapis </strong>(<strong>hombre barbado de largo cabello</strong>) es introducido en <strong>Extremadura </strong>en el siglo I a.C.. Sus propagadores son soldados y comerciantes<strong>. Serapis</strong> (cuyo aspecto es parecido al que más tarde tendrá Jesús) ofrece el gozo eterno tras su resurrección. Y por cierto, resucita al tercer día. Cuenta con seguidores en <strong>Cáceres, Mérida</strong> y <strong>Villafranca de los Barros</strong>.</p>
<div id="attachment_546" class="wp-caption alignright" style="text-align:justify;width:191px;"><a href="http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/files/2012/12/serapis.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-546" title="serapis" src="http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/files/2012/12/serapis.jpg" alt="" width="181" height="243" /></a></p>
<p class="wp-caption-text">Un barbudo Serapis emeritense (MNAR)</p>
</div>
<p style="text-align:justify;">Entre las esculturas encontradas <strong>en Mérida</strong> en el mencionado <strong>Cerro de San Albín</strong>, destacan la cabeza del <strong>dios Serapis </strong>de mármol blanco y con cabellera y barba dispuestas en grandes y desordenados rizos. Su expresión es dulce y enérgica, como corresponde á un dios paternal y misterioso. La cuencas de los ojos están vacías, y afirma <strong>Macías </strong>que acaso estuvieran ocupadas por alguna piedra preciosa, como la famosa imagen de este dios adorada en el <strong>Serapeum de Alejandría</strong>, que tenía los ojos realizados en piedras preciosas que refulgían en la oscuridad del santuario.</p>
<p style="text-align:justify;">Como <strong>el Serapeum, el Mithraeo</strong> o <strong>templo de Mithra</strong> era una gruta. Ese mismo santuario, el spelaeum, era un recinto subterráneo, y para penetrar en él había que descender por una escalera de numerosos peldaños, desde los pórticos por donde el templo tenía su entrada. Tenían, pues, idéntica disposición los templos de <strong>Serapis</strong> y de <strong>Mithras</strong>, como afines que eran sus religiones.</p>
<p style="text-align:justify;"> No sería, por tanto, de extrañar que en <strong>Mérida</strong> se hubieran acogido en común ambas deidades á un solo santuario, posiblemente doble, según nos da derecho á pensar el hallazgo de sus imágenes é inscripciones votivas, confundidas unas con otras en un mismo lugar.</p>
<p style="text-align:justify;">Del indio <strong>Krishna</strong>  (con una vida casi idéntico punto por punto al de Jesús cristiano) no hablaremos por no haber sido adorado en nuestra tierra. Ni de <strong>Zoroastro</strong> (nacido de una virgen, bautizado en un río y seguido por 12 discípulos), ni de <strong>Buda</strong>… Pero les recomiendo leer sus biografías. Comprobarán como no hay nada nuevo bajo el <strong>Sol…Invicto</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">fuente: <em>http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/2012/12/26/navidades-paganas-en-lusitania-los-misterios-de-mitra-y-serapis/</em></p>
<p style="text-align:justify;">
</section>
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		<title>YULE  Y LA CACERÍA SALVAJE</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 13 Nov 2016 23:39:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Odinismo]]></category>
		<category><![CDATA[Yule]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En el mundo occidental el mes de diciembre está marcado por una de las celebraciones más grandes del Cristianismo: el nacimiento de Jesús. Pero hace relativamente poco que las Navidades han acogido símbolos que se consideran ya tradicionales de estas fechas como la representación del barrigón vestido de rojo que deja regalos a los niños &#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1></h1>
<p><figure id="attachment_1418" aria-describedby="caption-attachment-1418" style="width: 153px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2016/11/macar-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-1418" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2016/11/macar-1.jpg" alt="Macarena Muñoz Ramos" width="153" height="225" /></a><figcaption id="caption-attachment-1418" class="wp-caption-text">Macarena Muñoz Ramos</figcaption></figure></p>
<h3 style="text-align:justify;">En el mundo occidental el mes de diciembre está marcado por una de las celebraciones más grandes del Cristianismo: el nacimiento de Jesús. Pero hace relativamente poco que las Navidades han acogido símbolos que se consideran ya tradicionales de estas fechas como la representación del barrigón vestido de rojo que deja regalos a los niños que se portan bien y el árbol tan simbólico que lo mismo puede ser un abeto o un pino, por ejemplo. Pero en las latitudes más al norte de Europa, donde el Cristianismo costó mucho de ser impuesto y asimilado, se conservan creencias que son más antiguas y arraigadas.<strong> </strong></h3>
<h3 style="text-align:justify;">Gracias a la globalización hoy conocemos al <strong>Krampus</strong>, ese ser peludo y con cornamenta que castiga a los niños que se han portado mal en regiones alemanas y en algunas otras de Europa Central.</h3>
<h3 style="text-align:justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="" src="http://www.penumbria.mx/wp-content/uploads/2015/12/Krampus5-665x1024.jpg" alt="Krampus5" width="316" height="486" /></h3>
<h3 style="text-align:justify;">Quizás hemos escuchado o leído sobre la <strong>Befana</strong>, esa bruja amable que en Italia deja regalos a los niños el 6 de enero.</h3>
<h3 style="text-align:justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="" src="http://www.penumbria.mx/wp-content/uploads/2015/12/befana.jpg" alt="befana" width="316" height="480" /></h3>
<h3 style="text-align:justify;">O sobre el <strong>Padre Invierno</strong> ruso.</h3>
<h3 style="text-align:justify;"><img decoding="async" src="http://www.penumbria.mx/wp-content/uploads/2015/12/padreinv.jpg" alt="padreinv" /></h3>
<h3 style="text-align:justify;">Pero escasamente han llegado a nosotros el significado de <strong>Yule</strong> y de la <strong>Cacería Salvaje,</strong> que prevalecen desde el sur de Inglaterra hasta Noruega y Dinamarca.<strong> </strong></h3>
<h3 style="text-align:justify;">Antes de que Julio César en el año 46 d. C. creara el calendario juliano, que más tarde se convertiría en el cristiano donde se impuso el nacimiento de Jesús justo en el solsticio de invierno, todas las comunidades paganas celebraban estas fechas de manera parecida. Durante la noche más larga del año, aproximadamente el 21 de diciembre, la Diosa Madre daba a luz al niño Sol que crecería durante el invierno siguiendo los ciclos de la vida. Es la noche dedicada al misterio de la maternidad, dejando presentir esta gran experiencia del renacimiento del Sol saliendo del abismo del mundo, del seno maternal de todo ser<b>.</b> Por este renacer se apagan viejas luces y se encienden otras nuevas, a partir del tronco de Yule que arde desde el atardecer hasta el alba, a partir de la llama del hogar, rodeada por el clan, festejada por los más cercanos a las familias y se encienden también velas por aquellos que están lejos, sabiendo que dondequiera que estén una llama hermana responderá bajo el frío cielo.</h3>
<h3 style="text-align:justify;"><img decoding="async" src="https://ih0.redbubble.net/image.168676173.2116/flat,1000x1000,075,f.u1.jpg" alt="Resultado de imagen de yule odin" /></h3>
<h3 style="text-align:justify;"><strong>Yule</strong> es el nombre del festival pagano que iniciaba en el solsticio de invierno y tenía una duración de 12 días. Proviene del antiguo inglés <em>Geöl</em>, adjudicado a los antiguos anglo-sajones. En la antigua Noruega este festival recibió el nombre de <strong>Jöl</strong>, y <strong>Jul</strong> en Dinamarca y Suecia. Yule se celebra en la época más oscura del año, cuando las horas de luz diurna son escasas. Es por eso que las casas se adornaban con muchas velas y también con mucho verdor intentado atraer la sensación de vida con plantas ‘siempre vivas’ como acebo, hiedra y muérdago. Contrario a las creencias celtas, las comunidades nórdicas consideraban Yule como la festividad de fin de año. Oscura y tenebrosa, pero también la más propicia para que el vivos y muertos se reuniesen como uno, seguros en el conocimiento de que así como el Sol surge todos los años de la más grande oscuridad, así también habrá alguna vez renacimiento para los humanos.</h3>
<h3 style="text-align:justify;"><img decoding="async" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/asatru-rueda-solar-ardiendo-1.jpg" alt="Resultado de imagen de yule caza salvaje" /></h3>
<h3 style="text-align:justify;">Siendo que Yule se festeja en la época más oscura del año, las fuerzas sobrenaturales tienen la facultad de cruzar hacia el mundo de los vivos y los espíritus de los muertos pueden volver con sus familias. Parte de las tradiciones contenían ofrecer un plato de comida a los espíritus vagabundos. Por ejemplo, el día de Yule se ponía un plato extra en la mesa familiar. Muchos de los muertos eran, de hecho, muy bienvenidos a la fiesta de Yule. Particularmente era importante dar a los fantasmas del hogar (duendes que había que tener contentos para que no cometieran travesuras) su comida, cerveza y, quizá, tabaco. Pero sobre todo, se creía que los muertos regresaban a visitar a su familia y sus viejas casas para ver que todo se estuviese haciendo debidamente. En muchas lugares en Noruega, las camas se reservaban para los espíritus mientras la familia viviente dormía en el suelo.</h3>
<h3 style="text-align:justify;"><strong> </strong></h3>
<h3 style="text-align:justify;">Durante el festival de Yule, cuando los muertos pueden acercarse al mundo de los vivos, se desata la <strong>Cacería Salvaje</strong>. Hasta principios del siglo XX en algunos lugares se seguía creyendo que el dios Odin comandaba a un grupo de sabuesos y una horda de no-muertos a través del cielo (Odin, acompañado de los fantasmas merodea por los cielos acompañado de viento furioso, truenos y relámpagos). De acuerdo con algunas fuentes, esta horda estaba formada por un grupo de reyes muertos, ladrones y asesinos. En épocas posteriores, por ejemplo en Suecia, Odin va tras la caza de una desnuda <strong>skogsra</strong> (sirena de los bosques) y una <strong>mujer troll</strong> a través de los bosques. En otras versiones, a raíz del Cristianismo, la Cacería Salvaje es simplemente el Diablo con una banda de espíritus malignos o almas de pecadores.</h3>
<div id="attachment_9136" class="wp-caption aligncenter" style="text-align:justify;"></div>
<h3 style="text-align:justify;"><strong><img decoding="async" src="http://www.penumbria.mx/wp-content/uploads/2015/12/wh2.jpg" /> </strong></h3>
<h3 style="text-align:justify;">Sin embargo, hay otras tradiciones nórdicas y alemanas que cuentan que efectivamente el dios <strong>Wotan</strong> (Odin) cabalga en el cielo a lomos de su caballo de ocho patas <strong>Sleipnir</strong>, pero sin ninguna compañía. En tiempos antiguos, los niños dejaban sus botas fuera de casa y las llenaban de azúcar para alimentar a Sleipnir durante su trayecto. A cambio, Wotan podría dejarles un obsequio por su amabilidad. Tiempo después, como ya hemos visto, Sleipnir fue cambiado por un reno y el barbudo gris Wotan pasó a convertirse en Santa Claus.</h3>
<h3 style="text-align:justify;"><img decoding="async" src="https://encrucijadapagana.files.wordpress.com/2013/11/agostino-musi-vision-de-la-caza-salvaje-1515.jpg" alt="Resultado de imagen de caza salvaje odin" /></h3>
<h3 style="text-align:justify;">Esta tradición de los jinetes fantasmales acompañados de sabuesos del infierno y almas atormentadas que remueven el cielo siguiendo al <strong>Hombre Cornudo</strong> (el líder de la Cacería Salvaje es un hombre que porta cuernos de ciervo o de carnero aunque en otras historias no tiene cabeza) es una historia que se comparte en un pasado colectivo. Los folcloristas lo explican como el miedo que provocaban las tormentas. Las tradiciones varían un poco pero los detalles son casi iguales: el Cazador de la Luna va acompañado de una horda estentórea de hadas, almas perdidas, sabuesos del infierno y cazadores montados en caballos negros con espuelas brillantes y ojos rojos que cruzan el cielo invernal. Quien es atrapado por esta horda jamás vive para contarlo, porque se ve forzado a integrarse a la cacería o de lo contrario se vuelve loco.  Un aspecto de la leyenda de la Cacería Salvaje que se repite en todas las tradiciones es precisamente que contemplarla trae mala suerte o inclusive la muerte. Por eso, se cierran a cal y canto las puertas en las noches en que la Cacería Salvaje cabalga. De lo contrario, aquel que se la encuentre puede ser forzado a integrarse a ella.</h3>
<div id="attachment_9138" class="wp-caption aligncenter" style="text-align:justify;"></div>
<h3 style="text-align:justify;"><strong> <img decoding="async" src="http://www.penumbria.mx/wp-content/uploads/2015/12/wh3.jpg" alt="Resultado de imagen de  caza salvaje odin" /></strong></h3>
<h3 style="text-align:justify;">En Gales, al sur de Inglaterra, el Cazador es conocido como <strong>Gwynn Ap Nudd</strong>, quien sirve como Señor de los Muertos en el reino de las hadas. Como líder de la Cacería Salvaje, él conduce el <strong>Cwn Annwn</strong> o los Sabuesos del Inframundo (popularmente llamados los <strong>Hellhounds</strong>). Estos perros son blancos con las orejas rojas y acompañan a Gwynn en la búsqueda de las almas de los recientemente fallecidos. Estos sabuesos espectrales se conocen en el norte como <strong>Gabriel Hounds</strong>. En Lancanshire son descritos como monstruosos con cabezas humanas y anuncian muerte y mala fortuna. En Devon son conocidos como <strong>Yeath, Heath</strong> o <strong>Sabuesos Wisht</strong>. Caballos y perros siempre aparecen en la Cacería. Los animales son generalmente negros, blancos y grises. Los caballos parecen normales aunque con los ojos de fuego y de sus hocicos y narices brota fuego. Algunos tienen una pata de menos o tienen extras, como el caballo de Odin. En Alemania, los caballos, junto con los perros y los jinetes, también pueden aparecer sin cabeza como indicativo de que no son de este mundo. En Norteamérica, la Cacería Salvaje llegó a través de los inmigrantes del norte de Europa en la forma de los <strong>Ghost Riders</strong>, que se convirtió en una leyenda vaquera: se trata de una banda de vaqueros maldecidos que siempre trata de atrapar al Diablo a través de los cielos sin fin.</h3>
<div id="attachment_9139" class="wp-caption aligncenter" style="text-align:justify;"></div>
<h2 style="text-align:justify;"><img decoding="async" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2016/11/9020d-cazadores2bdel2bdiablo-1.jpg" alt="Resultado de imagen de  caza salvaje odin" /></h2>
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		<title>Yule y las 12 noches sagradas</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Dec 2013 17:43:37 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Yule es nuestra fiesta por excelencia, la de todas las festividades Asatru;  encarna como ninguna otra el concepto mágico-sagrado de nuestra religión. En realidad es un festival de 12 días, con dos fiestas mayores ligadas, el Solsticio de Invierno, con el que da comienzo y la fiesta de Año Nuevo, igual de importante que el &#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft  wp-image-545" alt="Yule" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-1.jpg?w=529" width="333" height="499" srcset="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-1.jpg 637w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-1-201x300.jpg 201w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-1-600x898.jpg 600w" sizes="(max-width: 333px) 100vw, 333px" /></a>Yule es nuestra fiesta por excelencia, la de todas las festividades Asatru;  encarna como ninguna otra el concepto mágico-sagrado de nuestra religión. En realidad es un festival de 12 días, con dos fiestas mayores ligadas, el Solsticio de Invierno, con el que da comienzo y la fiesta de Año Nuevo, igual de importante que el propio Solsticio, pero que en la actualidad no se celebra por ningún grupo Odinista-Asatru. Aquí el cristianismo ha conseguido su objetivo: Ha convertido esta fiesta sagrada en una profana, donde se toman las uvas se bebe mucho y se come con la familia, pero para que seamos conscientes del significado odinista de la fiesta de Año Nuevo y su imbricación con el resto del festival de Yule propongo estas consideraciones:</p>
<p style="text-align:justify;">En esa noche de Yule, el dios Ingvi Frey, monta su jabalí trayendo luz y fertilidad al mundo. Jól es el comienzo y el final de todas las cosas. La oscuridad y la luz unidas. Es una celebración de alegría, de festejos y regalos. De compartir el gusto por la vida. Odín sale de cacería y si los niños dejan sus zapatos llenos de heno y azúcar para Sleipnir, su caballo de ocho patas, Allfather les deja a cambio un regalo.</p>
<p style="text-align:justify;">La creación de mundo se reproduce cada año, esa eterna repetición del milagro de renovación cosmológico, que transforma cada Año Nuevo en una inauguración de una era, permite el retorno de los muertos a la vida. Los muertos vuelven junto a sus familias (y a menudo vuelven como “muertos-vivos”) en los alrededores de Año Nuevo (Justamente en los doce días que van del solsticio hasta Año Nuevo. Dan a entender la esperanza de que en ese momento mítico en que el mundo es aniquilado y creado es posible la abolición del tiempo. Entonces los muertos podrán volver, pues todas las barreras entre muertos y vivos se romperán, y entonces volverán, pues en ese instante paradójico el tiempo estará suspendido y por consiguiente podrán ser contemporáneos de los vivos. Por otro lado, está en preparación una nueva creación, les es dado esperar un retorno a la vida, duradero y concreto.</p>
<p style="text-align:justify;">Podemos comprobar que esta concepción del fin y del comienzo de un periodo temporal de tiempo fundado en la observación de los ritmos biocósmicos y de la regeneración periódica de la vida corresponde a la antigua tradición que seguían nuestros antepasados. Es significativa para los odinistas esa necesidad de la regeneración periódica que marca la importancia de la misma en nuestros ritos y celebraciones, como es YULE. Este es el sentido de esta purificación ritual: una “Combustión”, una anulación de las faltas de cada persona y de la comunidad en su conjunto y no una simple “purificación”. La regeneración es, como lo indica su nombre, un NUEVO RENACIMIENTO. Esta expulsión de faltas, enfermedades y malos espíritus en realidad es una tentativa de restauración- aunque sea momentánea- del “Tiempo Mítico” y primordial, del tiempo “Puro” el del instante mismo de la creación del mundo por seres anteriores a los propios Dioses. Todo Año Nuevo es volver a tomar el tiempo en su comienzo, es decir la repetición cíclica de la cosmogonía.</p>
<p style="text-align:justify;"> El fin de año transcurrido y el principio de un nuevo año lo interpretamos como un agotamiento de los recursos biológicos en todos los planos cósmicos, un hastío en el plano intelectual y un verdadero callejón sin salida para nuestros deseos frustrados, un verdadero “Fin del Mundo”</p>
<p style="text-align:justify;">Marcan estos días las características:</p>
<p style="text-align:justify;">-Los DOCE DIAS sagrados prefiguran los DOCE MESES del próximo año.</p>
<p style="text-align:justify;">-Durante las DOCE noches correspondientes, los muertos vienen en procesión a visitar a sus familiares (Aparición de Caballo, el animal funerario por excelencia en la última noche del año, presencia de las divinidades Ctónico-funerarias: HOLDA, PERCHTA el WILDE HEER de nuestra Confesión) Durante esas doce noches a menudo es visita se produce dentro del Ceremonial de las antiguas sociedades religiosas secretas que existían en la sociedad germánica.</p>
<p style="text-align:justify;">-Entonces es cuando los fuegos se apagan y se vuelven a encender.</p>
<p style="text-align:justify;">-Es el momento de las iniciaciones a nivel religiosos, cuyos elementos necesarios están constituidos por la extinción y renovación del fuego.</p>
<p style="text-align:justify;">Cada uno de estos temas míticos-rituales señala el marcado carácter excepcional de estos doce días que preceden el Año Nuevo y al día mismo de Año Nuevo, aunque la función consistente en dicha abolición de la creación no esté específicamente declarada.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/a-happy-yuletide-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-548" alt="a happy yuletide" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/a-happy-yuletide-1.jpg" width="300" height="295" /></a>¿Cómo la invasión de las almas de los muertos podría ser otra cosa que el signo de la SUSPENSIÓN DEL TIEMPO profano y la realización de un instante temporal donde coexisten el pasado y el presente? Los últimos días del año transcurrido pueden ser identificados con el CAOS anterior a la CREACION, por dicha invasión de nuestros antepasados muertos, que anulan y destruyen temporalmente la ley del tiempo.</p>
<p style="text-align:justify;">La extinción ritual de los fuegos se inscriben en la tendencia de poner término a las formas existentes ya gastadas y agotados nuestros impulsos vitales por el paso del tiempo, para dar nacimiento a una nueva, nacida de una nueva creación. En fin, la coincidencia de las iniciaciones-en las que el hecho de encender” fuegos nuevos” desempeña un papel particularmente importante-, con las proximidades de “Año Nuevo”, se explica tanto por la presencia de los mitos (estando las sociedades secretas y de iniciación al mismo tiempo representadas por nuestros antepasados junto a nosotros, que somos los miembros actuales de las mismas)</p>
<p style="text-align:justify;">Como por la estructura misma de todas estas ceremonias, que siempre suponen una “muerte” y una “resurrección”,” un nuevo nacimiento”; un hombre nuevo. No podríamos encontrar para nuestros ceremoniales de iniciación a nuestra Confesión un marco más apropiado que la festividad de Yule y sus doce noches mágicas en las que el año fenecido va desapareciendo para dar lugar a otro, dirigiéndonos a otra era, es decir a la época en que, para la reactualización de la creación el mundo comienza efectivamente.</p>
<p style="text-align:justify;">Hola quisiera hablar un poco sobre el significado de Yule, la principal fiesta Odinista-Asatru de todos los tiempos, y que ahora debemos recuperar plenamente de sus contaminaciones cristianas (pocas, pero alguna se ha pegado después de 2000 años). Es el momento en que nosotros nos sentimos con necesidad de renovación y cambio, sentimos necesidad de abandonar malos hábitos, cambiar a un trabajo mejor, iniciar nuevos estudios y en fin, sentir que tenemos “otra oportunidad” que nuestros Dioses nos otorgan, que nuestras malas acciones y nuestras omisiones ya no cuentan para nada ni nadie y han sido borradas del registro social y natural.</p>
<p style="text-align:justify;">El tesoro, la luz de Yule, encontrada o recuperada en el fondo del Inframundo, es como el oro de las hadas, que puede fundirse como nieve al sol al volver a la Tierra. La luz del solsticio debe agarrarse firmemente y sin vacilaciones; ella nos convierte en vigías, mientras corremos a la superficie antes de que se desvanezca la magia. Tomemos un tiempo para recuperar fuerzas, para agarrar bien fuerte, para apresar nuestro tesoro, para impregnar en él cada pedazo de nuestro ser. En el camino de vuelta pasaremos la feroz prueba de la primavera, en la que deberemos cruzar el nimbo neblinoso de los pudiera ser, para llegar a tierra firme, a los simplemente es, al mágico “Está Hecho”.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/lec3b1o-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-549" alt="leño" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/lec3b1o-1.jpg" width="257" height="196" /></a>Nos sentimos vivos otra vez y volvemos a conectar con nuestra niñez y juventud, aquella época de bonitos sueños en que todo estaba a nuestro alcance ahí afuera, al alcance de cada uno de nosotros, los objetivos que nunca alcanzamos porque nos perdimos en el laberinto de la vida, vuelven a retornar como accesibles otra vez, a través de nuestra alma purificada y conectada con las ilusiones de nuestra niñez.</p>
<p style="text-align:justify;">En el inicio de Jól, se encendía el fuego, el cual se mantenía encendido durante los 12 días siguientes, y en donde se brindaba diariamente como símbolo de honor hacia las acciones efectuadas en esos meses.</p>
<p style="text-align:justify;">ELEMENTOS QUE COMPONEN YULE</p>
<p style="text-align:justify;">EL ARBOL</p>
<p style="text-align:justify;">El árbol es fundamental en Yule, significa el renacimiento; si uno tiene la suerte de poder replantar su árbol de Yule, descubrirá en la primavera que han surgido de sus ramas, de su tronco, tiernas yemas de un verde claro; al año siguiente éstas se habrán endurecido, sin diferenciarse de sus predecesoras, para que nuevas yemas puedan brotar con la nueva primavera.  Es el secreto del árbol, pero muchos otros se entrelazan en sus ramas como preciosas guirnaldas. Yo no sabía por entonces que me encontraba ante un descendiente del viejo Yggdrasil, el Fresno de la existencia.</p>
<p style="text-align:justify;">Yggdrasil, el árbol sagrado de la mitología Nórdica (pero no exclusivo de la misma), es en realidad la plasmación, en una única y poética imagen, de un orden universal.</p>
<p style="text-align:justify;">El gran fresno está habitado en su cima por una gran águila, por su tronco corre la ardilla Ratatosk, y bajo sus ramas cuatro potros mordisquean sus yemas, tres son sus raíces principales;  una se extiende hacia el reino de los dioses ases, y allí se encuentra la fuente de Urdr, donde nadan los padres de la raza de los cisnes, y con cuyas puras aguas riegan las Nornas el árbol. Las Nornas que deciden el destino de todas las criaturas, y que en realidad son muchas más que tres, descendiendo en algunos casos de elfos, incluso de enanos. También los Dioses son regidos por ellas, nada escapa a su esencia, de la es su ser: El tiempo.</p>
<p style="text-align:justify;">Otra raíz se extiende hacia el reino de los Gigantes, y allí se encuentra la fuente de Mímir, en la que se halla la sabiduría, y en la que el mismo Odín dejó en prenda su ojo para tomar de ella. La tercera se extiende hacia el reino del frío y las tinieblas, roída por incontables serpientes (según versiones dragones) entre las que se encuentra Nidhurg.</p>
<p style="text-align:justify;">Heinrich Niedner,  en su libro, Mitos Nórdicos (1915), anota acerca de Yggdrasil una reflexión muy cercana a la meditación;</p>
<p style="text-align:justify;">“Sus raíces son roídas por las serpientes y unos potros muerden sus ramas, pero sin embargo el árbol inmortal se mantiene en pie y florece de año en año (…) hunde profundamente sus raíces en el reino de Hela o de la Muerte; su tronco alcanza las alturas del cielo, y extiende sus ramas sobre todo el universo.(…) Sus ramas, con sus florecimientos, y sus caídas de hojas – acontecimientos, sufrimientos, acciones, catástrofes-, se extienden a través de todos los países y de todos los tiempos. ¿Acaso cada una de sus hojas no es una biografía, cada una de sus fibras un acto o palabra? (…) Pero el árbol no es todo el símbolo; está ligado con las grandes aguas, con la transparente fuente (…) y a los ríos turbulentos que circulan en las entrañas de la tierra. Mientras que la calma firmeza del árbol y el ruido monótono del viento a través de sus hojas invitan al espíritu a reposar, la incesante actividad de las diferentes especies de animales que se alimentan de sus ramas nos recuerda la Naturaleza, que jamás reposa y jamás se fatiga. El árbol suspira y muge bajo su peso; los animales se mueven en él y a su alrededor (…) cada especie tiene su sitio y su destino (…) y mientras todas están activamente ocupadas, las gotas de rocío caen para refrescar la tierra y el corazón del hombre. (…) Hay varios que lo vigilan y lo cuidan; unos seres más elevados lo protegen (…) todo lo que posee vida (…) tiene su morada en este árbol y su trabajo para realizar.”</p>
<p style="text-align:justify;">La imagen de Yggdrasil articula una cosmovisión en la que nada queda excluido, un orden perfecto en el que cada elemento tiene una función propia, coordinada con el resto, en el que los aspectos positivos y negativos se equilibran. Enlaza el cielo desde sus alturas insondables, con la profundidad más oscura; lo que está por venir con lo que fue primero, y enlaza las diferentes especies de la naturaleza; animales, espíritus y dioses. Enlaza también este macrocosmos con el microcosmos de un solo humano, representando el mundo interno del humano, los arquetipos que pueblan su psique.</p>
<p style="text-align:justify;">Este recorrido que realizamos al contemplar el gran árbol, cuyo espíritu encarna también el árbol de Yule; esta toma de conciencia de que hay un lugar adecuado para cada elemento, en el que cumple una función necesaria; este viaje o flujo de comunicación, de lo elevado a lo profundo, de lo interior a lo exterior, de lo común a lo propio, de lo viejo a lo nuevo, y a la inversa, es un ejercicio que, de uno u otro modo se ha practicado comúnmente entre los ocultistas. Lo vemos de un modo más cercano en la práctica del enraizamiento (grownding); pero también podríamos observar su esencia, bajo unos signos muy diferentes, en la llamada Cruz Cabalística de la práctica ceremonial. Yggdrasil es un símbolo del orden que se mantiene por el equilibrio, una poderosa imagen para aprender a centrarnos, a profundizar y a crecer, para interactuar de un modo sano, útil, y sabio, con nuestro entorno. Es un lugar sagrado en nuestras almas al que nos podemos acoger, y encontrar todo cuanto nos es necesario para seguir adelante.</p>
<p style="text-align:justify;">Prestar atención a este antiguo símbolo puede ser un buen momento para empezar a ver los árboles de otro modo, en especial para todos aquellos paganos/as que no han encontrado aún la manera de “conectar” con ellos.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-05a-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-552" alt="Yule 05a" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-05a-1.jpg" width="248" height="203" /></a>Bajo las ramas del Gran Árbol, viejo como el Mundo, en las noches cercanas a Yule se llevan a cabo batallas rituales,  en las que los hombres adoptan el rol de fuerzas naturales, para estimular y asegurar el cambio estacional. De estas batallas nocturnas, derivan a buen seguro las escenificaciones rituales en las que el Dios del Año Claro asesina a su hermano, Dios del Año Oscuro; pero aún anterior a éstas,  encontramos la costumbre de los Benandanti (s. XVI-XVII), de los que habla Carlo Ginzburg, según la cual, estos Benandanti se desdoblaban para llevar a cabo una lucha con las malvadas stregoni (brujas), para asegurar las cosechas, en fechas señaladas (y coincidentes con los grandes momentos del ciclo anual celebrados en el paganismo actual). Del mismo modo, del año 1961, en Livonia, datan las actas de un juicio a un hombre lobo, Thies. Describiendo un proceso similar, el viejo Thies aseguraba que tres veces por año, en las fechas de Santa Lucia (cercana al solsticio de Invierno), San Juan (cercano al solsticio de Verano) y Pentecostés (Primavera), los hombres-lobo descendían a los infiernos para recuperar el grano robado por los brujos y llevado por éstos al Diablo, para impedir que se perdieran las cosechas. Si bien puede sorprendernos que en ambos casos brujas y brujos sean calificados de maléficos; podemos deducir que el éste nombre asignaba simplemente un rol, mientras que los Benandanti y los hombres lobo (seres con las mismas o muy similares características desdoblamiento, metamorfosis, capacidad de desplazarse en el astral) encarnarían el rol opuesto. Tras cincuenta años de presión Inquisitorial los Benandanti, que en principio se describían como cristianos, acabaron definiéndose a sí mismos como brujos. Mircea Elíade vio en ellos la continuación de las posibles batallas rituales que describíamos al principio. En mi opinión, el hecho de que tanto el hombre lobo Thies, como los Benandanti se definieran como cristianos y aliados de Dios en contra de las brujas y el Diablo, responde a la voluntad de identificar sus acciones como benéficas para la comunidad, según el canon ético de la época que vivieron, aun cuando las raíces de sus poderes y roles se remontaran a una época tan ajena y lejana a los mismos que creaba confusión incluso entre sus contemporáneos. Una época lejana, en la que los de un lado y los de otro hubieran sido dos equipos enzarzados en un mismo juego, en lugar de dos tradiciones opuestas.</p>
<p style="text-align:justify;">El tronco de Yule.</p>
<p style="text-align:justify;">Tenemos que conseguir un leño, que sea preferiblemente de roble, o en su caso de olivo o manzano y que simboliza a nuestro árbol cósmico: Yggdrasil. Se decora con velas, un simbolismo de luz/Sol durante 12 días, se les hacen ofrendas a los Dioses y se realizan libaciones frente a él con aceite, sal y vino.</p>
<p style="text-align:justify;">Al doceavo día, el árbol se quema y las cenizas son esparcidas en el campo o en dos linderas de las casas para regenerar la tierra y tener suerte, prosperidad y abundancia en el próximo año. Se dice que las cenizas del Tronco de Yule protegen la casa del mal y proporcionan suerte y abundancia, pero para ello debe arder, al menos, durante doce horas ininterrumpidas; lo cual no es difícil, puesto que el tronco suele prepararse con ofrendas y libaciones de vino que hacen que su combustión sea más lenta.</p>
<p style="text-align:justify;">Debe prenderse con trozos del tronco de Yule del año anterior, que guardamos durante todo el año, de la misma manera deberemos guardar unos trocitos para prender al tronco del año siguiente.</p>
<p style="text-align:justify;">Como decoración se elegía un tronco grande, se pueden tallar soles, figuras masculinas y otros símbolos mágicos en su superficie, y se decoraba con hojas.</p>
<p style="text-align:justify;">QUEMA DE LA ESVÁSTICA CIRCULAR</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/asatru-rueda-solar-ardiendo-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-557" alt="asatru rueda solar ardiendo" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/asatru-rueda-solar-ardiendo-1.jpg?w=300" width="300" height="300" srcset="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/asatru-rueda-solar-ardiendo-1.jpg 320w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/asatru-rueda-solar-ardiendo-1-150x150.jpg 150w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/asatru-rueda-solar-ardiendo-1-300x300.jpg 300w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/asatru-rueda-solar-ardiendo-1-100x100.jpg 100w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Nuestros antepasados encendían grandes fuegos en la noche de Yule. Bailaban a su alrededor toda la noche para llamar al amanecer, girando y girando para invocar al cambio, tanto en el aspecto interno como en el externo. Y la perfecta quietud de las imágenes de Yule (las velas y adornos luminosos en la oscuridad de la noche) nos recuerda que, justo cuando las cosas parecen haber perdido esperanza y apagarse, el ciclo cambia y la luz retorna.</p>
<p style="text-align:justify;">MUÉRDAGO</p>
<p style="text-align:justify;">El muérdago, cuyas bolas blancas fueron reverenciadas en el pasado como el semen del dios, se puede colgar encima de la puerta para efectuar la costumbre tradicional de besarse debajo, seguramente nuestros antepasados hacían algo más que besarse bajo este símbolo sagrado de fertilidad&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;">EL CIERVO DE YULE</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/the_holly_king_by_hikari_ryu1-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-553" alt="the_holly_king_by_hikari_ryu1" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/the_holly_king_by_hikari_ryu1-1.jpg" width="300" height="460" srcset="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/the_holly_king_by_hikari_ryu1-1.jpg 300w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/the_holly_king_by_hikari_ryu1-1-196x300.jpg 196w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Además de celebrar el regreso del sol, en esta época del año se rendía culto a los dioses Thor y Freyr. Freyr ser un dios de la fertilidad y Thor, en este caso en su faceta de Dios de la fertilidad, además de la que tiene de deidad atmosférica, ellos dos tenían una gran influencia sobre el nacimiento y el crecimiento de una nueva vida en el próximo año .</p>
<p style="text-align:justify;">(Julbock en sueco, finlandés, Joulupukki, Julebukk noruego) es uno de los más antiguos símbolos escandinavos de Yule. Su origen reside en la leyenda en la que  Thor  montaba en el cielo sobre un carro tirado por dos machos cabríos. Una vieja costumbre era que los jóvenes se vistiesen con pieles de cabra y fueran de casa en casa y cantaran por lo que eran obsequiados con comida y bebida. La cabra de Yule en un principio era la que portaba los regalos de Yule. Este personaje fue reemplazado más tarde por Jultomten » (Santa Claus).</p>
<p style="text-align:justify;">En la antigüedad se sacrificaban cabras en honor a Thor, pero con la llegada del cristianismo hubo que representar este papel simbólico, para poder seguir practicando el culto de una manera oculta.</p>
<p style="text-align:justify;">    Estrechamente relacionado a estas creencias es la costumbre de disfrazar escandinava del ciervo de Yule &#8211; la cabeza de una cabra en un palo, transportada de casa en casa por un hombre joven bajo una capa peluda que entra de todas maneras de cosas salvajes. Sus visitas podrían significar suerte buena o mala; pero en muchas comunidades, se le da la bienvenida con cantos y bailes. Sin embargo, el ciervo de Yule era más una figura aterradora que una divertida; un cuento danés cuenta sobre una muchacha que se atrevió a bailar con él solo en el granero a medianoche, después de lo cual vino a la vida y la batió contra las vigas hasta que ella estuviera completamente muerta (Simpson, Scandinavian Folktales, pp. 80-81). En Noruega y Suecia, así como siendo un guiser, el ciervo de Yule también se ve como un fantasma sobrenatural, sin huesos ni sangre, con pelo lo suficientemente largo para esconder sus piernas; en días más tempranos, se escondía bajo la cocina y tenía que ser dado cerveza de Yule, chasquidos, y gachas para impedir que destruya todo dentro. En Søndmøre, se llama «ciervo Howe» y se piensa que mora en el túmulo del entierro; en Suecia, súbitas enfermedades en tiempo de Yule se culpan a este ciervo (Fejlberg, Jul). También se dice a veces que el «ciervo del nuevo año» tomará a quienquiera que no tenga ropa nueva en este momento. El ciervo de Yule posiblemente pueda relacionarse a las cabras de Thor (y nosotros recordaremos eso en Alemania, a veces se dice que «Santa Claus» maneja un carro arrastrado por dos cabras), o puede incluir ese mismo poder salvaje de muerte y buena cosecha que nosotros vemos en la Caza Salvaje. Una representación de Yule en Øland tiene dos personas, «padre» e «hijo» junto con un «ciervo» y canta líneas alternas en las que ellos negocian por la vida del ciervo y sus cuernos. El «ciervo» es «matado» al final del tercer verso, cayéndose y quedando como muerto. Ellos extendían una capa roja y una capa blanca entonces encima del ciervo; el último verso dice cómo se levanta, agita su barba y salta alrededor, y el guiser que actúa de ciervo hace como se describe. Otra versión tiene una capa roja puesta en la cabra antes de la matanza; luego una capa azul (porque él era gris), luego una capa blanca (porque él era un cadáver), luego la capa de oro, porque Yule estaba cercano; y antes de que él pudiera saltar lejos, él se levantaba y agitaba su barba Fejlberg, Jul, II, pp. 231-32). Esto está sospechosamente cerca de la mítica descripción de las cabras de Þórr que pueden matarse y comerse, y después revividas por el balanceo del Martillo del dios.</p>
<p style="text-align:justify;">  <a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/cabra_yule_finlandia_navidad-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-560" alt="cabra_yule_finlandia_navidad" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/cabra_yule_finlandia_navidad-1.jpg?w=225" width="225" height="300" srcset="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/cabra_yule_finlandia_navidad-1.jpg 450w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/cabra_yule_finlandia_navidad-1-225x300.jpg 225w" sizes="(max-width: 225px) 100vw, 225px" /></a>Se ven cabras hechas de paja, pequeñas y grandes, por el lugar en Dinamarca y Suecia en tiempo de Yule. Una decoración de Yule común en esos países es una pequeña corona de paja con cabras de paja pequeñas que cuelgan de él. Estas criaturas &#8211; sobre todo las más grandes cuyas barbas se hacen de cabezas de cebada o trigo &#8211; sugiere el mismo lazo con la muerte y buena cosecha. La propia cabra es una bestia bastante misteriosa, y, como las cabras de Thor nos muestran, es tan capaz como un caballo o un jabalí de viajar entre los mundos.<br />
Aunque el Último Haz era un hábito de cosecha, los haces especiales también se ponían en tiempo de Yule «para los pájaros» &#8211; a veces en las cimas de árboles frutales. Ésta era la costumbre en Noruega, Suabia, y las partes más al sur de Alemania (Fejlberg, Jul, I, 143). Desde que el Último Haz tiene una conexión especial con las hordas de los muertos, como hace la práctica de regalos colgantes en árboles, puede ser bien que éstos significaron «manojos de Yule» primero como regalos a los Dioses, Diosas y fantasmas que podrían venir a tomarlos en la forma de pájaros (¿sobre todo cornejas o cuervos?).</p>
<p style="text-align:justify;">Yule es por lejos la más importante, más santa, y el más cargado de poderío de todas las fiestas de altura de nuestros antepasados. Durante las trece noches de Yule, todos los mundos se encontraban en el Midgard: Los Dioses, Diosas y los muertos caminan libremente, Los trolls y elfos entran en las casas de los humanos, y aquellas personas que estaban cercanas al Otro Mundo puede dejar sus egos humanos totalmente para hacerse los jinetes de la Caza Salvaje o oskorei (cabalgata por Ásgarð), hombres lobo, o encarnaciones de varios fantasmas que vagan por la tierra en la corriente de Yule. Pero Yule también es el tiempo del más grande festejo y alegría, porque es en Yule que el clan entero, vivos y muertos, se reúnen como uno, seguros en el conocimiento de que así como el Sol sube todos los años de su más grande oscuridad, habrá alguna vez así también renacimiento para nosotros. No es por casualidad que Yule ha conservado la mayoría de las costumbres Paganas que cualquier otra fiesta: La promesa del leño de Yule y el árbol siempre verde también estaba de pie como la promesa que nuestras costumbres deben vivir a través del oscuro y largo invierno y la luz alzarse otra vez.</p>
<p style="text-align:justify;">    La tradicional festividad de Yule está compuesta de trece noches,-llamadas Weihnachten, o noches consagradas-, en Alemania. Estas trece noches son el camino que tenemos por recorrer entre un año y otro, la frontera donde los mundos se solapan. Todo lo que sucede entre el primer ocaso y el último amanecer de Yule es más poderoso que en cualquier otro momento del año: éstas son las noches cuando el Wyrd puede cumplirse, cuando el destino es fijado.</p>
<p style="text-align:justify;">Entre los anglosajones, en tiempos tempranos, Yule empezaba en la noche antes del solsticio (es decir, entre el 19 y 20 de diciembre &#8211; variando de año en año) que Beda llama la «Noche Madre”. El nombre sugiere que esta noche se diera particularmente a las Dísir y especialmente a Freyja; hoy nosotros pensamos en esa como una noche para estar juntos íntimamente con la familia en la casa y nuestros antepasados. Esta noche se rige por la casa madre que simboliza todos los espíritus femeninos que velan por sus parientes.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero la noche más poderosa de Yule es el propio solsticio, la noche más larga del año cuando todos los fantasmas que vagan en la oscuridad son más libres y el poder humano en esta tierra es más débil. La propia palabra «Yule»  es antigua, su significado es nublado; podría saltar de raíces que significan «rueda»; «tiempo de alegría»; «cambio de año», «tiempo de sacrificio», o quizás «tiempo ciego (oscuro)» (de Vries, Wörterbuch, pág. 292; Ásgeirr Blondal Magnússon, Órðsifjabók, pág. 433). Ésta es la noche en la que el leño de Yule debe quemarse y la vigilancia mantenerse; ésta es la noche en la que los juramentos más sagrados son pronunciados. ¡No es bueno estar solo en esta noche, porque entonces la única gente cerca de uno serían trolls y muertos &#8211; compañeros arriesgados por lo mejor!</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/jule-lads-2-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-554" alt="jule-lads-2" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/jule-lads-2-1.jpg?w=300" width="300" height="199" srcset="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/jule-lads-2-1.jpg 800w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/jule-lads-2-1-300x200.jpg 300w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/jule-lads-2-1-768x512.jpg 768w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/jule-lads-2-1-600x400.jpg 600w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>El tiempo de Yule acaba en la «Duodécima Noche» (realmente Þrettándi, «decimotercera noche» en Noruego antiguo),  para nosotros, es la víspera del 1 de enero (contando del 19 de diciembre). Como el primer día del nuevo año, éste se es un día de ørlög, y lo que se hace y se dice este día fijará el año por venir. Ningún symbel es más poderoso que el llevado a cabo en medianoche en la «Duodécima Noche»; Las palabras pronunciadas en él tienen la inspiración de los Dioses y serán todas sabias, los elfos y las Disir estarán a nuestro lado así como nuestros antepasados, la palabra será entonces <em>divina, </em>ella nos<em> liberará.</em></p>
<p style="text-align:justify;">De las fuentes Nórdicas antiguas nosotros sabemos que Yule fue el tiempo de realizar los juramentos en la copa sagrada (bragarfull) y el jabalí sagrado (sonargöltr), como hablado de en la cita al principio y descrita en más detalle en Hervarar saga de Heiðreks, donde el jabalí de Yule se menciona sobre todo como un animal totémico de Freyr. Todos los juramentos son sagrados pero éstos de la noche de Yule son los más sagrados de todos.</p>
<p style="text-align:justify;">Los brindis mencionados en el Symbel también eran parte de la celebración Noruega tradicional; la saga de Orkneyinga describe la bebida del minni (brindis de memoria). Yule era un tiempo en que las cosas extrañas pasaban a menudo, y era la fiesta más grande del año. Era un tiempo en que la paz tenía que ser defendida: ambas frases jólafriðr (Yule-Frith) y jólagrið (Yule-Griths) deben ser usadas y empleadas a fondo en estos días.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/2-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-555" alt="2" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/2-1.jpg" width="260" height="194" /></a>El poder del tiempo de Yule se muestra en el hecho que los Dioses se denominan jóln (seres de Yule) en el «Háleygjatál» de skáldaspillr de Eyvindr. Vale la pena mencionar a Christopher Arnold, escrito en 1674, que menciona «ni espíritus buenos ni malos, que están particularmente en el aire alrededor del tiempo del nacimiento de Cristo, y se llaman «Juhlafolker», es decir, gente de Yule, un nombre que lleva un parecido sospechoso al Jóln del Noruego antiguo. En él se describe cómo hacer un sacrificio tomando pedazos de sus comidas en los días sagrados y alzándolos en lo alto, los ponen  entonces en un pedazo de corteza de abedul y hacen una pequeña nave con vela y timón en los que ellos también vierten salsa y un poco de grasa. Ellos cuelgan navíos semejantes en un árbol detrás de la casa, para que el las hordas de Yule pululando por ahí tengan algo que comer (Meisen, Sagen der wütenden Heer und wilden Jäger, pág. 134). Éste puede haber sido bien un préstamo de las costumbre Nórdicas en la que la nave tocó gran parte como la señal del viaje de un mundo al próximo; aunque las fuentes antiguas no mencionan navíos como vasijas sacrificatorias (excepto en el contexto del entierro), esto parece totalmente siguiendo las creencias generales de nuestros antepasados.<br />
De todos los Dioses y Diosas, Odín tiene más que ver con el tiempo de Yule; de hecho, uno de sus nombres es Jólnir. En Halfdanar þáttr svarta (Flateyjarbók, saga de Óláfs Tryggvasonar), Óðinn aparece en la forma de un finlandés viejo al Rey Hálfdan a una fiesta de Yule y causa que toda la comida desaparezca. Hálfdan lo tortura hasta que el hijo del rey Haraldr (Haraldr inn hárfagri más tarde) primero le pide a su padre que permita al hombre viejo ir, entonces lo libra él. Haraldr se marcha con él hasta que ellos lleguen al lugar donde un banquete se está llevando a cabo, y resulta que es donde la comida desaparecida ha ido; se profetiza entonces para Haraldr que él se hará el solo gobernante de Noruega, lo que hace a su tiempo. Se menciona entonces que Óðinn fue venerado sobre todo por gente Pagana en tiempo de Yule.</p>
<p style="text-align:justify;">A lo largo del invierno, pero principalmente durante las doce noches de Yule, Odín aparece como el líder de la Caza Salvaje. El conductor de las múltiples formas de «las hordas de Odín» baja a Suiza a través de Suecia; aunque varias figuras históricas o gente de leyendas locales (por ejemplo, el alemán Dietrich af Bern, el Rey danés Valdemar y Christian II; y el Francis Drake inglés, entre otros) también se nombran en estas leyendas, las derivaciones de la raíz woð son las más comunes; parece probable que éste sea uno de los aspectos más antiguos del dios, si no el muy más antiguo. «Odín» aparece en Suecia y Dinamarca, pero no en Noruega, donde las hordas son lideradas por Guro Rysserova (Guðrún de la saga de los Völsungos) y su marido Sigurðr &#8211; quién, a pesar del hecho que él se llama «Sigurd Svein» (Joven Sigurðr) y todas las variantes de la historia describen su muerte temprana, se describe espantosamente en leyendas de la Caza Salvajes noruegas como viejo, y decrépito al punto de ceguedad, para que cuando él pueda ver, sus ojos necesitan ser abiertos con un gancho. Este hombre viejo con dificultades para ver no tiene nada en común con Sigurðr Sigmundsson, pero tiene un parecido temeroso al piadoso patrocinador de Sigurðr, el viejo Óðinn que también pasa por los nombres Bileygr (Débil mirada), Herblindi (Anfitrión ciego), Tvíblindi (Doble ciego), y Helblindi (Muerte ciego), llevando a una sospecha muy fuerte que la tradición de la gente noruega podría haber reemplazado el nombre del dios con el nombre del héroe.</p>
<p style="text-align:justify;">Del lado humano de la Caza Salvaje se habló que la compañía incluía los actuales muertos. En la Crónica de Strassburger de 1516, se describe cómo una mujer vio a su marido cuya cabeza había sido partida en dos en la guerra, entre las hordas; El poema de Hans Sachs «Das wutend heer der kleinen dieb» (1539) describe a la horda odínica en repugnante detalle, incluyendo los cuervos que baten para picar los ojos de los muertos, hasta al final «allí vino detrás todavía uno que había sido colgado el mismo día aun teniendo sus ojos y me vio”. La cantidad de gente que no está en un estado lleno de wod con la horda puede ser peligrosa: el Zimmerische Chronik dice cómo un hombre atrapó un fantasma y se puso enfermo, mientras otro contestó la caza con el mismo resultado. En Pomerania y Westfalia, la Caza persigue a los viajeros a la muerte. M. Landstad cita una historia de Telemark del Aasgardsreid que dejan a un hombre colgando muerto donde estaba borracho de cerveza de Yule. «Él se vistió como un Nummedaler y de tenía botones colores plateados en su chaleco. El Aasgardsreid lo había tomado en Nummedal y lo había llevado a lo largo, y habían cabalgado tan duro que probablemente él habría estallado» (folkeminnelags de Norsk skrifter13, pág. 20). El motivo de la persona viviente que es recogida por la horda y es llevada a otra parte es particularmente común en Alemania y Noruega. Una forma curiosa de este tema que es único de Noruega tenía personas que sufren una clase de separación involuntaria de sus cuerpos como los que quedan como muertos mientras sus almas viajan con el oskorei, cuando Landstad describe: «Ella se cayó de espaldas y yació la noche entera como si ella estuviera muerta. Era de ningún provecho agitarla, porque el Asgardsreid había huido con ella». La mujer despierta para decir entonces cómo ella había montado con la horda «hasta que el fuego brotara bajo los cascos de los caballo» (pág. 15). En Pomerania, las puertas estaban cerradas contra el Cazador para mantener alejado a los niños de ser llevados; en Bohuslän (Suecia), fue dicho que «Odín vuela alto en el aire y toma a las criaturas y niños con él». En Dinamarca, nosotros vemos dos creencias contrarias: casas a lo largo de las que se construyeron «el camino del Rey de Valdemar» tenían que dejar sus puertas abiertas para que la Caza tuviera pasaje libre, pero también se creía que deben cerrarse las puertas, porque la visita de «Odín» traería mala suerte. De Vries es de la opinión que la creencia original era que se pensaba que el paso de las hordas Odínicas traían bendición, y que sólo después de la cristianización se vio como una horda de demonios («Wodan und die wilde Jagd», pág. 50). Se dejaban para la caza salvaje presentes de comida y bebida.</p>
<p style="text-align:justify;">Aun siendo algo terrorífico, las hordas Odínicas también trajeron abundancia a los campos: se decía del jolasveinar noruego que tan alto como ellos podían saltar sobre la tierra, el grano crecería a esa altura. El hechizo del Último haz del norte de Alemania también confirma eso: «Wode, da forraje ahora a tu caballo. Ahora cardo y espina &#8211; el próximo año mejor grano»&#8230; De Vries comenta que «su (Odín) relación al tiempo de Yule en el que él venía a la Tierra con sus hordas de Einherjar, llevaba los pensamientos al retorno de los muertos a sus antiguos hogares&#8230; Ellos repartían suerte y bendición, pero sobre todo una cosecha bendita&#8230; Las hordas de los muertos, que rugía sobre los campos y prados en este momento particular, debe pisar adelante en semejante conexión mística: su líder Wodan también tenía un cierto poderío sobre el éxito de la cosecha» («Wodan und die Wilde Jagd», pág. 51). Esto era verdad en cuanto las hordas fantasmales y los hombres odínicos-salvajes- cabalgaban en sus máscaras sobre sus campos.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-log-2-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-556" alt="???????????????????????????????" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-log-2-1.jpg?w=300" width="300" height="214" srcset="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-log-2-1.jpg 1024w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-log-2-1-300x214.jpg 300w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-log-2-1-768x548.jpg 768w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/yule-log-2-1-600x428.jpg 600w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Así como Wodan, la Caza también tenía un líder femenino &#8211; Perchte/Berchte o Holda que, como hablado bajo «Frija», puede ser bien una supervivencia alemana de aspectos de Frigga del que se olvidó en los cuentos noruegos. En procesiones de la Alta (Del sur) Alemania, los enmascarados se llamaban «Perchten», y había «Perchten» feos y bonitos &#8211; en el pasado enmascarados como animales y monstruos, los últimos decorados con trajes fantásticos. Los bonitos dieron a menudo regalos, mientras los feos corrían y saltaban furiosamente. Como con el jolsveinar noruego, mientras más alto el Perchten podría brincar y más ferozmente gritaran y corrieran, más bendición traerían a los lugares donde ellos fueran (de Vries, Religionsgeschichte, I, pág. 451).  En una veta más ligera, podrían permitirse los muchachos jóvenes de una parentela enmascarar como pretendientes de Yule e ir a la gente adulta con alguna señal de bendición &#8211; quizás tallos secos de grano &#8211; qué ellos darían a cambio por dinero y caramelos, como las chicas brujas de la Pascua hacen en la fiesta de Ostara.</p>
<p style="text-align:justify;"> Las hordas Odínicas no son la única hueste de espíritus que vagan en tiempo de Yule. Todo tipo de muertos y no-muertos están fuera de casa. En la saga de Grettir, Glámr se encuentra con el fantasma que lo mata y le provoca, a su vez, volverse un espantoso draugr; las apariciones fantasmales en la saga de Eyrbyggja también tienen lugar durante el tiempo de Yule. Trolls son bastante comunes en este momento, sobre todo en Islandia, pero generalmente a lo largo de Escandinavia; hay, de hecho, varias historias sobre bandas de trolls que irrumpen en las casas de personas para sostener sus propias fiestas y conducir a los propietarios de la casa humanos fuera. En Hrólfs saga kraka, una mujer elfo viene al Rey Helgi en Yule, y él se queda con su hija quién, al tiempo, provoca la muerte de Hrólfr. Los elfos de los túmulos son especialmente activos en este momento, y se ven viajando a menudo en bandas de casa en casa; aquéllos que miran bien las colinas y piedras donde ellos viven pueden verles festejando y bailar en Yule.</p>
<p style="text-align:justify;">Los cristianos estaban mucho tiempo guardándose de las hordas Odínicas y otros espíritus que paseaban en tiempo de Yule; Fejlberg describe cómo los noruegos ponían cruces sobre todas las puertas de sus casas y graneros, y lanzaban acero en todas las fuentes y pozos (Jul, I, pp. 141-42); cómo las cruces de paja, rowan, y otros materiales eran comunes, y los cuchillos se ponían con el filo hacia arriba en los alféizares y marcos de las puertas (II, pp. 64, 69). Los islandeses, sin embargo, mantuvieron una costumbre que era probablemente más cercana a la original: el «convidar a los elfos a casa» (bjóða álfum heima). El ama de casa barrería por todas partes, en cada esquina, entonces encendía todas las luces de la casa, dónde alguna vez había sombra. Ella salía entonces y se paseaba alrededor de la morada, algunos dicen tres veces, y decía «Vengan, aquéllos que desean venir; quédense, aquéllos que desean quedarse; y váyanse, aquéllos que desean irse, inofensivos para mí y los míos (Komi þeir sem koma vilja, veri þeir sem vera vilja, og fari þeir, sem fara vilja, mér og mínum að meinalausu)» (Árni Björnsson, Jól á Íslandi, pp. 138-39). 38-39). Esta es la forma de costumbre recomendada para los Asatru. Para aquéllos que están con problemas por trolls o fantasmas provocadores de enfermedades, rowan y la señal del Martillo de Thor son las protecciones más buenas contra  tales fantasmas.<br />
Muchos de los muertos eran, de hecho, muy bienvenidos a la fiesta de Yule: es particularmente importante dar a los fantasmas del hogar (tomtes, nisses, kobolds, o cualquier cosa como quieras llamarlos) su comida, cerveza, y quizás el tabaco en este momento. Pero sobre todo, se creía que los muertos regresaban a visitar a su familia y sus viejas casas, y para ver que todos se estén haciendo debidamente; y el gran problema era que se viera que todo era de su satisfacción. En muchas casas en Noruega, las camas quedaban para los fantasmas, mientras la familia viviente dormía en la paja de Yule en el suelo; en Bornholm, era importante dejar la comida toda la noche en la mesa de Yule (Fejlberg, Jul, II, pág. 9). No sólo era los muertos convidados la casa, sino la gente salió para pagar su culto a los muertos; la práctica de hacer ofrendas a o en altares continúa en Suecia en este siglo.</p>
<p style="text-align:justify;"> <a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/freyr6-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-561" alt="freyr6" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/freyr6-1.jpg" width="200" height="252" /></a>Los árboles frutales son especialmente importantes en tiempo de Yule. En el Libro de Vida Rural de antiguas costumbres inglesas, Roy Christian dice cómo, en Carhampton y otros pueblos Rurales del oeste en la antigua Duodécima Noche (Ene. 17), «los lugareños formaban una círculo rodeando el manzano más grande en un huerto seleccionado. Se cuelgan pedazos de tostada empapados en sidra en las ramas para los petirrojos que representan los «buenos espíritus» del árbol. El consagrador principal profiere un conjuro y se disparan descargas de tiros a través de las ramas para asustar a los malos espíritus. Entonces el árbol se brinda en sidra y se insta en canciones a traer mucha fruta adelante» (pág. 133). En Dinamarca, la gente salía y sacudían todos los árboles frutales, entonces ataban bandas de paja o coronas alrededor de sus troncos: así ellos aseguraban una buena cosecha frutal en el próximo verano (Nordisk Bondereligion, pág. 39). Los suecos esparcían las migas y sobrantes de las comidas de Yule alrededor de sus árboles frutales (Fejlberg, Jul, yo, pág. 201). Cuando pensamos en el significado de la manzana y en general, de fruta ésta es pequeña maravilla: porque el árbol frutal era especialmente el signo de la vida a través de la muerte, la manzana la encarnación de la esperanza de renacimiento y la semilla que lleva el alma del clan. El árbol frutal se trató así como un miembro de honor de la familia &#8211; como el mismo linaje de Bairn &#8211; a este el más sagrado de todos los momentos. Aquéllos que no tienen fruta real &#8211; o árboles de nueces para ofrendar deben colgar manzanas en su árbol de Yule y ofrendarle de la misma manera.<br />
Una cerveza especial, muy fuerte, se preparaba durante el tiempo de Yule &#8211; algunas cervecerías europeas pequeñas todavía la hacen; la cerveza más fuerte en el mundo es «Sanniklaus», de 13.5% que sólo se prepara en Yule. La preparación de la cerveza que se bebe en Yule debe hacerse lo más tarde posible &#8211; ciertamente después de Winternights &#8211; aunque las cervezas fuertes tienden a necesitar más tiempo en la botella que las más ligeras. La cerveza que realmente se prepara en tiempo de Yule está llena de fuerza mágica, y puede usarse a lo largo del año siempre que el poderío especial de la estación de Yule de formar el Wyrd se necesite.</p>
<p style="text-align:justify;">El decorar la casa con verdor &#8211; ése es decir, ramas de hoja perenne &#8211; es muy tradicional. La superstición de que es de mala suerte traer verdor en la casa antes del 21 de diciembre probablemente proviene del hecho que este día era uno para la celebración de los Paganos, y por consiguiente sólo Paganos decoraban sus casas en preparación para ésta (como opuesto a los cristianos cuya fiesta era cuidadosamente fijada cuatro días después). Las perennes, por supuesto, muestran vida que sigue incluso en la parte más oscura del año cuando todos los otros árboles están desnudos. Puede pensarse que también trayendo sus ramas en la casa actúan como una invitación a los elfos, Disir, y otras fantasmas amables; el acebo se ha pensado en tiempos modernos para ser sobre todo cercano a los elfos de los túmulos. Junto con la manzana, el tejo es el más grande de los árboles de Yule, pero sus ramas no deben traerse dentro si tienes niños o animales domésticos, porque su corteza, bayas, y agujas son todas muy venenosas. También se supone que las toxinas del tejo pueden ser soltadas al aire por el calor que hace pensar que tener muchas ramas de tejo en un cuarto cerrado y acalorado no puede ser una buena idea. Sin embargo, en Las Fiestas inglesas, Whistler cita la descripción de 1798 de Coleridge de una familia alemana que trajo una gran rama de tejo en la casa en la que ellos pusieron velas ardientes y regalos bajo (pág. 29). El muérdago se ajusta a la estación entera, como el paso de la gente tan fácilmente entre los mundos; pero recuerda, igualmente, que sus bayas son muy venenosas.</p>
<p style="text-align:justify;">El árbol de Yule es una costumbre de Alemania del sur (proviniendo de casi ciertamente de raíces Paganas), qué sólo alcanzó Escandinavia en el último siglo; Edred Thorsson sugiere que este árbol estuviera originalmente igual que el linaje vivo de Bairn que era cortado y traído dentro cuando fue inseguro colgar regalos para los elfos e Disir en un árbol en público. La descripción antigua de los regalos de Lappish a la «gente de Yule» presta fuerza a esta teoría: el árbol era el centro de la fiesta sagrada, el significado de hacer ofrendas a los Dioses, Diosas y fantasmas así como él siendo un fantasma poderoso a quien se daban ofrendas. En Asatru moderno, así como el ver al árbol de Yule como el árbol familiar, mucha gente también lo ve como la encarnación del árbol del Mundo, por lo que a veces se corona con un águila y tiene un wyrm o dragón cubriendo la base.</p>
<p style="text-align:justify;">Sobre todo cosas dignas para esperar en el árbol de Yule son manzanas, nueces, y cintas de arándanos agrios; las imágenes pequeñas de cisnes, caballos, cerdos, y otras bestias sagradas; y, como hablado anteriormente, pequeños navíos. Galletas o panes pequeños en las formas de animales también son muy adecuados para colgar como regalos a los seres sagrados. No era hace tiempo que era de costumbre sujetar velas a las ramas de abetos. Esto todavía se hace a veces en Alemania, pero es tan peligroso, sobre todo al tratar con un árbol cortado dentro de la casa que la práctica no se recomienda: la cables de luces eléctricas sirven bastante bien al propósito. La práctica de poner los regalos familiares bajo un árbol de Yule dentro de casa también se remonta a las menciones más antiguas de la costumbre del árbol.</p>
<p style="text-align:justify;"> En Escandinavia, el centro de las festividades de Yule (sobre todo antes que el árbol alemán se adoptara) era la corona de Yule; muchas familias tienen coronas de candelabros de hierro forjado como herencias familiares, y éstos también se tejen con ramas de hoja perenne. El anillo de la corona se puede haber pensado de como mostrar el anillo del año, y quizás, con las velas que arden sobre su círculo, la rueda del Sol. Así como la corona de hierro, también se hicieron coronas de ramas del pino y/o paja tejida. Ésta es una costumbre que los Asatru han tomado: al principio de la estación de Yule, nosotros hacemos a menudo coronas con ramas de hoja perenne, manzanas, nueces, y otros signos de abundancia y buena suerte en los que los deseos y bendiciones escritas en runas en tiras delgadas de papel puede entrelazarse. Estas coronas se queman entonces a Duodécima Noche. Whistler menciona que mientras el árbol de Yule era alemán, la «rama de Yule», una gran esfera colgante o media esfera de perenne con un anillo de manzanas balanceándose en el aire en él, era característicamente inglés (pp. 44-47).</p>
<p style="text-align:justify;">YULE LOG o Tronco de Yule<br />
Ingredientes:</p>
<p><a href="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/img_6415-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-558" alt="IMG_6415" src="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/img_6415-1.jpg?w=300" width="300" height="225" srcset="https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/img_6415-1.jpg 1600w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/img_6415-1-300x225.jpg 300w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/img_6415-1-768x576.jpg 768w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/img_6415-1-1024x768.jpg 1024w, https://asatru.es/wp-content/uploads/2013/12/img_6415-1-600x450.jpg 600w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><br />
Ingredientes<br />
Para el<br />
<span style="font-size:12px;font-style:inherit;font-weight:inherit;line-height:1.625;">4 huevos enteros.<br />
</span>2 yemas.<br />
80 gramos de azúcar.<br />
Ralladura de medio limón.<br />
80 gramos de harina.<br />
Para el relleno:<br />
400 gramos de chocolate para fundir.<br />
250 gramos de mantequilla o manteca.<br />
150 gramos de azúcar.<br />
1 cucharada de ron blanco.<br />
8 guindas.<br />
Elaboración</p>
<p style="text-align:justify;">Batir las yemas con el azúcar y el limón hasta que esté cremoso. Añadir la harina. Batir las claras al punto de nieve y mezclar todo con cuidado. Poner sobre la bandeja del horno papel de aluminio y esparcir la masa dándole forma rectangular, cocer al orno durante 15 minutos a 200ºC.</p>
<p style="text-align:justify;">Retirar el papel de aluminio y enrollar la plantilla de bizcocho con la ayuda de un paño y dejar enfríar. Fundir el chocolate al baño maría y reservar. Batir la mantequilla o manteca con el azúcar, añadir el ron y mezclar con el chocolate. Desenrollar el bizcocho, cubrir con la crema de chocolate y reservar un poco para decorar el pastel. Volver a enrollar el bizcocho, cubrir con el chocolate. Hacer unos adornos con el tenedor y colocar las guindas adornándolo. Introducir en el frigorífico hasta el momento de servir</p>
<p style="text-align:justify;">Comunidad Odinista de España-Asatru</p>
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