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Nacimiento

La iniciación conduce a través de diversos rituales de paso que lo conforman, el objetivo principal es la presentación del recién nacido a la familia y por extensión a la sociedad a la que pertenece la familia. Es un rito mediante el cual el recién nacido se transforma en un miembro de la sociedad, confiriéndole los derechos y deberes que ello supone, para los odinistas podemos distinguir tres aspectos fundamentales en el mismo:

1.- Invocar a los antepasados y a los espíritus ancestrales a fin de integrar a este nuevo miembro dentro de la estirpe familiar, nuestra concepción amplia de familia incluye tanto a los que viven como a los que murieron, que siguen presentes, pero en otro nivel existencial.

2.- Invocar a las Nornas y las Disir especialmente para que su futuro sea propicio, tengan en su vida buena salud y en general, que gocen de una existencia feliz y completa.

3.- Imponer un nombre al recién nacido, esto le conferirá su propia personalidad, en torno a él se desarrollará su vida.

El antiguo nombre de este rito de paso era Ausa Vatni,-que significa asperjar con agua- su base tradicional proviene de la antigua Rigsthula. En esa gran obra, en la que se nos relata los orígenes de los distintos seres humanos como nuestro Dios-ancestral Rig (Heimdall) viajó entre los hombres, vemos a los padres y madres de niños recién nacidos que asperjan agua sobre sus hijos, dándoles nombres. En el versículo 35, por ejemplo, leemos:

Un muchacho parió Módir, lo vistió con sedas,
con agua le roció, Jarl le llamaron;
rubio era su pelo, brillantes sus mejillas,
agudos sus ojos cual los de una sierpe.

En esencia durante este ritual realizamos un Blot en honor de Odín y pedimos que le otorgue sabiduría y discernimiento al niño; a las Dísir, les pedimos que su Fylgja-Disir, es decir que este espíritu protector acompañe al niño y lo cuide a través de su vida, que lo proteja; A Thor le pedimos la protección de los poderes destructivos de la naturaleza a la que estamos sometidos y formamos parte, para la Madre Tierra pedimos salud para el niño, y a los Vanes, prosperidad a lo largo de su existencia.

La diferencia radical entre el Ausa Vatni y el bautismo cristiano consiste en que éste último es en esencia un ritual de purificación para eliminar lo que consideran “pecado original” que tienen todos los seres humanos por el mero hecho de haber nacido, el bautismo parece estar relacionado con la deportación de los judíos a Babilonia, y el estigma que les causó a ellos mismos durante centenares de años y que todavía seguía vivo cuando el rabi Yeshua (Jesús el nazareno) fundó su secta.

Mientras que para el Odinismo, asperjar con agua es simplemente bendecir, compartir la misma esencia sagrada de la naturaleza, el agua es el origen de todo, el principio vital por excelencia, nuestra conexión con la vida, aquí en la Tierra y en todo el multiverso.