Lengua Goda

La práctica de una religión es definida por el ambiente ritual que se crea durante sus ceremonias, donde se recrean las necesarias conexiónes con la divinidad  que es objeto de culto, y materializamos la separación  del alma con el mundo profano que le rodea, entrando de esa forma y desde un punto de vista místico, en el mundo de los dioses. Para facilitar esa concentración de nuestra espiritualidad, se han de crear unas condiciones adecuadas ambientales. Parte de esa fuerza espiritual ambiental se crea por medio de las oraciones, rezos, y por supuesto la lengua o el idioma.

En España, la Comunidad Odinista de España-Asatru, sigue lo que denominamos la tradición gótica de Asatru, el culto germánico de raíz continental que por cuestiones histórico-culturales está más cerca de idiosincrasia. Los godos cuando entraron en la península ibérica, eran solo formalmente cristianos, conversión forzada a nivel político para poder entrar en el imperio romano. Todos los pueblos germanos fueron convertidos en un momento u otro al cristianismo; por lo tanto, el reconectar con la esencia y tradición de los mismos es nuestra razón de ser.

Afortunadamente para nosotros, nuestros antepasados godos nos documentaron excelentemente su idioma, dándose la paradoja que fue en la primera traducción de una lengua germánica de la Biblia, donde el obispo Ulfilas inmortalizó la lengua de los godos. La utilización de ciertas palabras en momentos determinados, potencia la fuerza de la frase o situación, creando un ambiente especial que ayuda a sacralizar las ceremonias. Estableciendo por unos instantes, ese puente mágico y simbólico entre los antiguos Godos con el lugar, momento y gente que hoy pronuncia sus nombres. Así pues, que el Godi y los asistentes a las ceremonias utilicen en determinados momentos este idioma, no solo es recomendable, sino que se hace casi necesario para conseguir una potenciación mística del momento