Freyja, nuestra Señora

                                                        FREYA, nuestra Señora
Freya también está casada. Se dice que su esposo era Óð, nombre muy parecido al de Odín: el primero es «Furor» y el segundo «Furioso». El parecido es llamativo: no sólo la fomación de los nombres, sino el de los dos matrimonios en su conjunto: Óð y Freya, Óδίηη y Frigga. Frigga se unió a sus cuñados cuando Odín parecía haber desaparecido para siempre; de Freya sabemos que Óð se marchaba para largos viajes y Freya quedaba llorando, y sus lágrimas son de rojo oro. Freya tiene muchos nombres y la causa de ello es que se la llamó de distintas maneras cuando viajó entre gentes desconocidas para buscar a Óð. Las dos diosas perdieron a sus maridos durante largo tiempo, aunque no sabemos que Freya recuperase nunca al suyo, al contrario que Frigga. Además, en varias ocasiones, implícita o explícitamente, aparece Freya como amante de Odín.

Físicamente la vemos como una mujer de gran belleza, adornada con un collar de oro llamado Brísing (enseguida veremos cómo lo consiguió), pero por lo demás no se nos cuentan muchas cosas sobre su aspecto. Sabemos que viaja en un carro tirado por gatos y que a veces monta sobre uno de estos animales; demos la palabra a Snorri:

Cuando viaja lleva un carro tirado por dos gatos,
y ella los guía sentada.
Conviene a los hombres invocarla,
y de su excelso nombre viene el que se da a las mujeres nobles, que es Fró.
Le gustan mucho las canciones de amor.
Es bueno invocarla en el amor.

El autor islandés tiene toda la razón al relacionar el nombre de la diosa con la palabra «señora», tal como ya vimos, y el gusto de la diosa por el amor, y también por sus canciones, que son uno de sus rasgos más significativos. La referencia es el mansongr, un tipo de canto muy obsceno como los que en todas las culturas indoeuropeas, se entonaban en las ceremonias y los sacrificios dedicados a la diosa de la fertilidad, el amor, el sexo y la muerte. Estos cánticos fueron radical y activamente perseguidos por el cristianismo, lo que explica su desaparición, aunque la costumbre de fiestas (moderadamente) desenfrenadas se mantuvo vigente como tradiciones populares más o menos secretas, perseguidas siempre por la iglesia.

El caso es que Freya era indudablemente una diosa muy activa sexualmente; no es que fuera infiel a su esposo alguna vez, como Frigg o las demás diosas, sino que gozaba una vida sexual plena, como dice Loki:

¡Calla, Freya! Muy bien te conozco,
muchas son tus deshonras,
de los Ases y Elfos que aquí dentro están
cada uno fue tu amante.

Por si hiciera falta, esta fama de la diosa queda confirmada por una anécdota relativa al poeta islandés cristiano Hialti Skeggiason, que en el AlÞing del año 999 recitó una composición insultante para Freya, lo que le valió el destierro.

Quizá esperaríamos que esta diosa, habida cuenta de su función prioritaria, fuera madre de numerosos hijos. No es así (ni tiene por qué serlo), y solamente se mencionan dos hijas (en cambio, Frigg tiene un hijo varón): Hnoss y Gersimi, dos nombres que significan lo mismo, «Tesoro», y que bien pueden ser una simple variación poética para referirse a una única hija, o bien pueden designar a dos personas distintas (no sería el único caso de hermanos con nombres sinónimos). Sea como fuere, el nombre de las hijas de Freya hace clara referencia a las funciones divinas de su madre: la diosa de la fertilidad trae al mundo la riqueza. Puede ser significativo que estas hijas tengan escasísima relación con su supuesto padre Óð: son «hijas de Freya» y nada más, y nunca se mencionan si no es en relación con su madre; nunca se dice, por ejemplo, «Hnoss hija de Óð. En cambio, el hijo de Frigg es un varón, Baldr, mencionado repetidas veces como «hijo de Odín», y es guerrero como su padre. Freya, hermana y a veces amante de Frey, es hija de Niörð, dios un tanto peculiar; mientras que los demás dioses suelen ser mestizos de etones y Ases, Freya y su hermano proceden solamente de otros dioses, los Vanes, aunque sea a costa de cometer incesto.

Freya es quizá hija de hermanos, tiene un solo hermanoque es también su amante, repitiendo así la relación de sus padres, y una sola hija que es la riqueza y qué supondríamos que tiene un padre, ese Óð misterioso al que se menciona como absentista marido de la diosa que provoca que su esposa llore lágrimas de oro y viaje por el mundo en inútil búsqueda

Los nombres de Freyja

Snorri achacaba la existencia de los varios nombres de Freya a sus largos viajes en busca de su esposo, de manera que en cada sitio se dirigían a ella de una manera. Y en parte tenía razón el sabio islandés, pues el culto de la diosa era de ámbito local; pero hay más en esos nombres, porque también nos indican de sus funciones, Hórn es «Lino»; una de las ocupaciones de la diosa era garantizar la cosecha de esta planta, usada para aceite pero sobre todo para tejidos. En tumbas femeninas se hallan con frecuencia accesorios y objetos relacionados con la actividad de tejer, que era exclusivamente femenina y de cuya importancia tenemos muchos testimonios, también literarios; se han encontrado semillas de lino en algunas tumbas, y el folclore medieval establecía que esta planta sólo podía sembrarse en viernes*. Gomo muestra Násstróm, el folclore escandinavo mantiene una estrecha relación entre el lino y el matrimonio, lo que refuerza la asociación con Freya.

Otro nombre cuya interpretación no plantea mucho problema es Gefn, «La Dadivosa», «La Generosa». Nos recuerda a algunas Matronae claramente germánicas, las Gabiae y Alagabiae con exactamente el mismo nombre, pero también a la diosa Gefion. En realidad, Gefion y Gefn son lo mismo, de manera que esa supuesta diosa no es sino otra advocación de Freya. Gefn/Gefion es virgen, y a su casa de ultratumba van las muchachas muertas. Algo más complicado es su tercer nombre, Syr, tradicionalmente interpretado como «La del Cerdo» o «La Cerda», lo que encaja bastante bien con la relación entre su hermano Frey y este animal. Freya se asocia más bien a los gatos, probablemente por la fuerte sexualidad de éstos, pero también existen varias referencias al cerdo y el jabalí; en el poema Canto de Hyndla, contenido en la Edda, Freya monta sobre un jabalí. Pero Brit-Mari Näsström propone una interpretación distinta a partir de una raíz que significa «proteger, amparar», si bien en la Alta Edad Media ya no se reconocía la diferencia entre esta palabra y la de significado «cerda», lo que explica la reinterpretación. Y si en un caso se mantendría bien la relación del cerdo con los Vanes, en el otro Freya estaría caracterizada con un nombre que hemos encontrado también entre las Matronae. La misma autora, que en su monumental libro sobre Freya, analiza exhaustivamente todos los nombres atribuidos a la diosa, así como sus funciones y su pervivencia en el folclore escandinavo, presenta la interpretación tradicional de otro de los nombres de Freya, Mardol, como «Resplandeciente en el Mar», que se asociaría así con Heimdall, que significa «Resplandeciente en la Tierra».

Y hablando de ciclos naturales, Þrungva es un nombre que parece referirse al brote de los retoños o de las primeras plantas: nada mejor como epíteto de una diosa agrícola. Finalmente, Vanadís es un nombre genérico que hace referencia a su condición de «Señora de los Vanes». Seguramente había otros nombres, pero éstos que recogió Snorri en su Skáldskaparmál son suficientes para indicar, fuera de toda duda, el carácter básico de nuestra bella diosa. Los que se nos han conservado son suficientemente significativos:

Freya, Vanadís, Horn, Prungva, Syr, Gefn, Mardöl
[fréiya, vánadíis, horn, zrúngva, siir, guevn, márdol]

Señora, Diosa de los Vanes, del Lino, de los Retoños, del Juramento, Generosa,
que Resplandece en los Mares.